18/07/2026
Nuestra generación, los veinteañeros, tuvimos la fortuna de crecer a tu lado. Tuvimos la fortuna de crecer viéndote jugar a la pelota.
Nos hiciste creer que lo que hacías era normal. Que era algo cotidiano. Que iba a volver a repetirse. Pero cuando el tiempo empezó a alcanzarnos y entendimos que lo tuyo es irrepetible, cuando empezamos a aceptar que cada partido puede ser uno menos, otra vez nos llevaste a una final del mundo.
¿Y qué podemos pedirte? Nada.
Solo que la disfrutes. Que disfrutes una de tus últimas batallas. Y que, si fuera posible, nunca se termine.
Pase lo que pase el domingo, tenés que saber que te vimos ganar y te vimos perder. Te vimos reír y te vimos llorar. Te vimos levantarte después de cada golpe. Te vimos callarle la boca al mundo entero. Te vimos ganarlo absolutamente todo.
Pero, por encima de cualquier título, te vimos hacer feliz a un país entero.
Siempre estuvimos ahí. Siempre vamos a estar. Hasta el último minuto en que te toque pisar una cancha.
Gracias por todo, capitán❤️
Una última batalla 🙏🇦🇷