Algo que quizás no sabias de nosotros…
El 8 de septiembre de 1988, Alparamis abrió sus puertas como vivero donde hoy se encuentra su Casa Central de Olivos, en Av. Gracias a la gran demanda, fue creciendo y sumando pinos a su gran variedad de plantas y adornos para decorarlos en Navidad. Los originales adornos encantaron a la gente, tomando protagonismo y, hacia 1990, Alparamis ya era reconocido
como una verdadera Aldea Navideña, con un característico cielo estrellado, techos nevados y simpáticos personajes animados. Fue así como nació este paseo Mágico para disfrutar en familia del tradicional espíritu de las fiestas. Más tarde, se incorporaron el Teatro Mágico Alparamis y la Fábrica Mágica que reúnen a las familias para divertirse y disfrutar de sanos espectáculos, como son las obras de teatro y los shows musicales. Alparamis también amplió su comercialización a nivel mayorista con la incorporación constante de líneas exclusivas y las licencias para la venta de estos productos en todo el mercado argentino. Hoy, Alparamis es mucho más que sinónimo de Navidad. Todo lo que hacemos en Alparamis busca unir a tu familia. Estamos convencidos de que es la piedra fundamental sobre la que se construye nuestra sociedad. Esa magia que los hace más felices cada vez que nos visitan. Creamos experiencias para que puedan compartir juntos, ofrecemos decoración que hace que una casa se convierta en hogar, desarrollamos regalos que sorprenden y dibujan sonrisas, ideamos espectáculos para vivir y disfrutar juntos, ofrecemos juguetes sanos que estimulan y divierten a los chicos, y celebramos las tradiciones que unen, emocionan y graban en la memoria recuerdos inolvidables.