24/02/2026
No todo es color de rosa, y hoy elijo la honestidad radical. 🌀
El sábado pasado a las 9 am vi 40 litros de Seche grumosas y cortadas y lo primero que sentí fue: Cuanto trabajo de tantas manos desperdiciadas! Me impactó! No era la separación natural de un producto sin químicos; algo no estaba bien.
Mi prioridad fue clara: no enviarte nada que no fuera de la mejor calidad. Pero, ¿cómo resolverlo? En Seche, las semillas necesitan 12 horas de activación. Me sentí perdida, preguntándome mil veces por dónde empezar.
Cuando abrí los ojos, me di cuenta de que no estaba sola. Vi a Lalo y Ani ayudándome a producir los siguientes 40 litros con semillas que ya teníamos listas. En ese momento me sentí millonaria: tenía manos, tenía apoyo, tenía comunidad.
Aun así, la prueba siguió. Los nuevos litros también se cortaban. ¿Qué pasaba? Tras observar y probar, entendí que los calores externos exigían cambios; nuestra vaporización necesitaba un choque de frío mucho más intenso. La vida me estaba pidiendo regenerarme, como nuestra composta.
Al final, nada se perdió. La pulpa volvió a la tierra para volver a ser semilla algún día. Una vez más, la naturaleza me enseñó que para existir hay que saber emular sus ciclos: caer, aprender y volver a brotar.
Gracias a mis clientes directos por su paciencia y por entender lo que significa un alimento artesanal. Aquí seguimos, resistiendo contigo, eligiendo un camino que no es lineal ni común, sino humano y lleno de amor.
Gracias por creer en Seche cada lunes. Seguimos aquí, contigo. 🌿✨
Gracias por ser incondicionales y no soltarme! Los amo 💜