01/08/2026
🚨Cuántas fallas más necesita Claudia Beltrán para que haya consecuencias?🚨
La alcaldesa Norma Bustamante intenta justificar el cierre parcial de la Casa Municipal asegurando que “el Ayuntamiento nunca dejó de trabajar” y que los funcionarios solamente fueron trasladados a otras oficinas. Pero el verdadero problema no es saber dónde estuvo trabajando la presidenta municipal, sino explicar por qué se permitió que el edificio llegara a un nivel de deterioro eléctrico tan grave que obligó a cerrar oficinas, suspender servicios y mandar a las dependencias, como ella misma dijo, “al exilio”.
Durante semanas, los ciudadanos han padecido apagones, falta de refrigeración, elevadores fuera de servicio, oficinas cerradas, cambios de ubicación, desinformación y dificultades para realizar trámites. Mientras tanto, desde el gobierno municipal se repite el mismo discurso: “estamos trabajando”. Pero una administración no puede presumir que trabaja cuando la ciudadanía está sintiendo diariamente los efectos de su desorganización, su falta de mantenimiento y su incompetencia.
La Oficialía Mayor, encabezada por Claudia Beltrán, es precisamente el área responsable de administrar los recursos materiales, los inmuebles y el funcionamiento de las oficinas municipales. Por eso resulta increíble que, después de una crisis de esta magnitud, no exista una explicación pública clara sobre quién permitió las conexiones irregulares, desde cuándo se conocía el problema, qué mantenimiento preventivo se realizó y por qué se esperó hasta que el edificio prácticamente dejara de funcionar.
La alcaldesa reconoce que había “chicanadas y conexiones por todos lados”. Esa declaración, lejos de justificar a la administración, debería encender todas las alarmas. ¿Quién permitió esas instalaciones? ¿Qué funcionarios conocían las irregularidades? ¿Existían dictámenes previos? ¿Se ignoraron advertencias? ¿Por qué no se actuó antes de poner en riesgo a trabajadores y ciudadanos?
También se habla de una inversión aproximada de 20 millones de pesos, pero ni siquiera existe todavía una cifra definitiva. La ciudadanía tiene derecho a saber cuánto costarán realmente los trabajos, qué empresa fue contratada, mediante qué procedimiento, cuál será el alcance de la obra y quién supervisará que el dinero se utilice correctamente.
No basta con pedir disculpas y decir que ahora sí se resolverá el problema “de raíz”. Tampoco basta con culpar a los más de 40 años del edificio. Esta administración lleva años gobernando y tuvo tiempo suficiente para revisar, diagnosticar y conservar adecuadamente la Casa Municipal. El mantenimiento preventivo no comienza cuando el edificio ya está colapsando.
Lo verdaderamente preocupante es que Claudia Beltrán continúe al frente de Oficialía Mayor sin que aparentemente exista ninguna consecuencia política o administrativa. En cualquier administración seria, una falla que paraliza parcialmente el principal edificio municipal provocaría investigaciones, comparecencias, auditorías y el deslinde de responsabilidades.
Norma Bustamante puede asegurar que todos continúan trabajando, pero para los ciudadanos el Ayuntamiento sí se detuvo cada vez que encontraron una oficina cerrada, no supieron dónde realizar un trámite, tuvieron que esperar bajo el calor o regresaron a sus casas sin recibir atención.
No se trata de hacer campaña ni de publicar fotografías asegurando que todo funciona. Se trata de administrar correctamente. Y mientras la alcaldesa y la oficial mayor sigan justificando lo injustificable, los ciudadanos continuaremos padeciendo las consecuencias de una administración que reacciona tarde, informa mal y nunca encuentra responsables.