18/05/2026
Paredes de cráneos: no, no es México es Europa
Las catacumbas más famosas son las de Francia e Italia, son espacios que albergan en el caso de Paris, 6millones de parisinos muchos de ellos, víctimas de epidemias por las condiciones insalubres de la Europa del siglo XVIII, una época que marcaba la gigantesca brecha socioeconómica entre los nobles y los súbditos, así como los riesgos sanitarios dada su concepción del cuerpo como algo pecaminoso.
Mientras que las catacumbas de Roma son una red de osamentas paleoctistianas del siglo II al V.
Los espacios funerarios en cualquier cultura son sitios sagrados y de un profundo respeto por la muerte y por la vida.
¿Por qué sería diferente con las comunidades mexicas?
Aquí entra el racismo: si los rituales son de personas “blancas” es una práctica civilizada, pero si son a manos de personas no blancas, entonces son barbáricas.
Si las osamentas se hallan en espacios europeos, entonces son cementerios de buenos cristianos.
Si se hallan en espacios no europeos, entonces son sacrificios humanos de incivilizados y demoniacos.
Al final, una pared de cráneos es una pared de cráneos.
Tengamos la ideología que tengamos, es importante reconocer que la evolución social tiene inicios similares en todas las culturas originarias, conforme hemos ido construyendo tecnología, ciudades, idiomas, la mentalidad y las costumbres cambian.
Sabemos que el coraje y la ira de las culturas que lograron sobrevivir ante el saqueo, genocidio y extermino debe ser escuchado, las sociedades en resistencia cultural no solo encuentran nuevos caminos para la redignificación de su propia historia, permitámonos resignificar nuestras tradiciones aunque la ultraderecha quiera utilizarlo en nuestra contra por enésima vez.
Porque, quieran o no…
En tanto permanezca el mundo, no acaba la fama y gloria de México Tenochtitlan!