12/04/2014
-No muestran solidaridad alguna con los compañeros victimizados.
-A menudo son desafiantes y agresivos hacia los adultos, padres y profesores.
-Suelen estar involucrados en actividades antisociales y delictivas como vandalismo, delincuencia y drogadicción.
-En el caso de los varones son a menudo más fuertes que los de su edad y, en particular, que sus víctimas.
-No suelen tener problemas de autoestima.
Hay que señalar que cuando el acosador se encuentra en grupo se siente fortalecido y suele aumentar su violencia contra el acosado.
Todo esto debe ser observado desde la escuela para captar con rapidez un caso de esta índole que tanto suelen marcar a los que lo padecen.
¿Que debemos hacer ante un caso de bullying?
Por un lado la escuela debe adaptar sistemas de detección de este tipo de acoso mediante la denuncia anónima y castigos cuya intensidad va en función del acoso realizado, pudiendo llegar gasta la expulsión de la escuela.
Hay que ser muy cuidadosos con el tono empleado con el niño acosado, ya que estamos frente a un niño que ha perdido la confianza en sus semejantes. Es muy importante no culpar al niño de su situación y para ello es básico responsabilizar de la violencia a aquéllos que la ejercen y no a la víctima. El niño tiene que sentir que lo comprendemos.
También debemos ser conscientes de que a menudo el líder manipulador no es el mismo que ejerce la máxima violencia contra la víctima, dado que como buen manipulador ha conseguido rodearse de aliados que le hacen el trabajo sucio, y si no sabemos identificar bien quién es el líder manipulador la intervención sobre el grupo acosador fracasará.