03/09/2026
CONCILIAR.
Por: Juan José Briceño Ramos.
Para conciliar apreciado amigo o amiga, primero debes dormir muy bien, desperjudirte de tus fobias y rencores, y sobretodo de tus ambiciones. Te hablo de la conciliación amigable, no de la jurídica, que encarna una serie de artículos y artimañas legales. Nooo, ese tipo de conciliación tiene trampas e intereses. Te escribo de la conciliación que tiene un atisbo sentimental, un recobeco de bonitos recuerdos, unas cenizas del amor con juego habido, un interés de hacer humo blanco para rehacer vidas. Esta conciliación se debe dar, cuando algo queda del sentimiento pasado, y que se frena por falta de desicion, o por el sobrado orgullo. Triste y muy triste, es observar vidas separadas por minúsculas soberbias, de esposos, amigos, o simples conocidos, que podrían haber fecundado momentos de mucha fraternidad. Él hombre y mujer, tienen afinidad a relacionarse de alguna manera con otro ser, que anime sus momentos de vida, en un ambiente positivo, jamás de espacios perturbadores, que no valen un medio, y que más envenenan nuestra existencia.
La convivencia conciliada, es mejor gozada, porque ya experimento el veneno del odio, de la incomprensión, del abuso innecesario del orgullo, la soberbia, o de la idiotez reconocida. Todos los males que practicamos deben haber pasado al hielo de nuestro entendimiento, para emprender el camino de una conciliación sincera, transparente. Se logra porque hemos aprendido a ser prudentes y condescendientes. Sobretodo a ser respetuosos de la libertad de cada individuo. Libertad que siempre es fidelidad a nuestras buenas acciones, no conozco libertad que esté acompañada de la opresión, imposición, o castigo. Siempre la libertad es encanto de vida saludable, que brota del suelo o del cielo, para encubarse en lo más preciado de nuestro sentir humano, QUE DA FELICIDAD.