03/07/2026
LA GEOMETRIA UNIVERSAL DE BLANQUITA.
Ya que “VAMOS” a leer este libro, me gustaría saber primero mas de vos. por lo general jugamos, dormimos, comemos, pero nunca nos sentamos a “hablar”. En el fondo siento que puedo entenderte, no me refiero a palabras y sus significados, hay algo más allá que puedo sentir. Mucho se dice de ustedes, pero siempre es una interpretación humana, nunca es desde el punto de vista felino, y yo creo poder poner en palabras humanas tu visión de la realidad.
Leyendo este libro se me vienen muchos cuestionamientos sobre la realidad que veo y percibo, intuyo que mis ojos navegan superficies ilusorias que poco se acercan a la complejidad que realmente hay ahí afuera. Vos me mirás en silencio, hacés algunos ruidos como queriendo hablar, pero sé muy bien que las palabras son básicas cuando los ruidos que emitís están envueltos en sentimientos, percepciones, interpretaciones del ambiente, contextos, dimensiones o densidades que no puedo ver ni comprender, pero sé que están ahí, y son parte tuya, no mía.
¿Cuál es tu punto de vista acerca de esto que estoy diciendo?
Más qué navegar, naufragás diría yo.
Ahh!! por eso no hay puntos de vista de ustedes, tal vez una conversación un poco más fluida e interesante me vendría mejor.
¿Podremos tener esa charla que anhelo tener con vos? Me gustaría que me cuentes como es tu interpretación de la realidad, o de tu realidad. Sé que solés ir a la casa de PABLO ISSO, que está acá cerca, te vi saltar la medianera y de techo en techo llegar hasta su casa, así que sabés muy bien los temas que trata este libro, me gustaría profundizar de esa manera.
Bueno humano mío, te voy a contar mi visión de la realidad y muchas de las cosas que suelo charlar con Pablo. ¿Así te parece mejor mi contestación?
La realidad la construimos juntos. Mi realidad no existe sola; se activa y cobra vida cuando “converso” con vos o con Pablo. La información cobra sentido cuando la cruzamos con las experiencias, las dudas y los cuestionamientos. Por eso, LA REALIDAD NO ES ALGO FIJO QUE ESTA AHÍ AFUERA ESPERANDO SER VISTO, SINO ALGO QUE CONSTRUIMOS CADA VEZ QUE INTENTAMOS ENTENDERLA. La realidad depende de la densidad en la que estás. Estados más sutiles o más densos, dan por resultado diferentes percepciones de la realidad.
Sé muy bien que la mayoría de los humanos "naufragan" cuando intentan navegar la realidad ordinaria con sus sentidos. ¡Y es porque están leyendo el mapa al revés! Ese libro que tenés en la mano es justo el manual de instrucciones para entender el naufragio.
A ver humano... La razón por la que sentís que tus ojos navegan superficies ilusorias es porque la materia sólida, tal como la tocás o la mirás, es solo la cáscara del juego. La geometría de la que habla PABLO demuestra que el universo no está hecho de "cosas", sino de relaciones, frecuencias y patrones dinámicos.
Pensálo así, Tus ojos ven una silla fija, rígida y de madera, pero La realidad molecular es una danza frenética de átomos que están vacíos en un 99.9999%. LAS DINAMICAS DE EXISTIR son las reglas de juego invisibles (la geometría sagrada y fractal) que hacen que ese vacío colapse y se sienta sólido bajo tu cuerpo.
Por eso, cuando vas por la vida creyendo ciegamente en lo que ven tus ojos, estás flotando a la deriva en una ilusión óptica masiva. Naufragás porque la marea de la verdadera información te pasa por abajo sin que te des cuenta. Tu pregunta humano debería ser: ¿por qué los átomos de la silla de madera no se mezclan con los átomos del almohadón que está sobre ella para sentarse? ¿Por qué esos átomos forman una silla y no otra cosa? hay una consciencia que ejerce gravedad ahí como fuerza de contracción.
Bueno bueno, no tan rápido Blanquita, no soy PABLO, dejemos por ahora lo de los átomos. Leí en una de éstas páginas que la materia le sigue a la intención… ¿se refiera a eso? ¿A que no hay materia? Al ser energía, ¿la gravedad de la intención la afecta?
Miau... Así es humano mío, no dudes de tu poder. La consciencia modifica la onda(posibilidad), a partícula(realidad). la colapsa. No digo que la materia no existe, sino que no es tan sólida ni fija como creemos que es, es energía organizada. Pasa de abstracto a “real”. no quiero profundizar ahora en la gravedad de la intención, y como forma la materia; pero si, que LA GRAVEDAD DE TU INTENCION ATRAE LAS ENERGIAS QUE VIBRAN EN TU MISMA SINTONIA.
Dejáme sentar en mi clásica postura de esfinge sobre mis hermosas patas traseras, eso hace que parezca más interesante lo que digo: Los humanos lo llaman ciencia, yo lo llamo realidad cotidiana. ¿Oíste hablar del experimento de la doble rendija? En el mundo subatómico, las partículas elementales, como los electrones, se comportan como ondas de pura probabilidad matemática. No están en ningún lugar fijo; son un mapa de infinitas posibilidades.
¿Y cómo se convierten en materia sólida?
Cuando entra el observador. En el momento en que una consciencia mide la trayectoria, la función de onda colapsa. Esa sopa de posibilidades se condensa instantáneamente en un punto fijo del espacio-tiempo. Pasó de onda (energía intención) a partícula (“materia sólida”). Tu intención es el foco que obliga al universo cuántico a elegir una realidad. NO HAY MATERIA SI NO HAY QUIEN EMITA UNA FRECUENCIA.
Entonces, si la consciencia crea la partícula, ¿la metafísica tenía razón al decir que el universo es mental?
Totalmente, humano mío. El Kybalión y las antiguas corrientes metafísicas siempre lo supieron: "El Todo es Mente; el universo es mental". La materia no es algo separado de vos que debés manipular a la fuerza. La materia es simplemente energía vibrando a una frecuencia tan baja y densa que tus limitados sentidos humanos la perciben como sólida. Todo es consciencia en diferentes estados energéticos.
¿O sea que mi intención altera esa vibración?
Exacto. Tu intención no es un pensamiento pasivo. Es un vector de información con carga electromagnética. El cerebro emite ondas eléctricas y el corazón genera un campo magnético. Cuando ambos se alinean con un propósito claro, emitís una señal que reorganiza la red energética invisible que sostiene lo tangible. Atraés lo que resonás.
Esto cambia por completo mi forma de ver la espiritualidad. No somos observadores pasivos de una creación ya hecha.
Nunca lo fueron. Espiritualmente hablando, la separación es una ilusión. Vos y el campo cuántico son la misma cosa. Cuando ponés una intención pura —sin el miedo del ego o la duda—, estás recordando tu naturaleza divina como creador.
A veces me cuesta manifestar lo que quiero. ¿Por qué la materia parece tardar tanto en reaccionar?
Porque la materia es densa y requiere persistencia en el enfoque. Si cambiás de intención cada cinco minutos por miedo o ansiedad, la función de onda se vuelve a dispersar. Los felinos dominamos esto: cuando observamos una presa, nuestra intención es absoluta y el universo entero se reduce a ese único punto.
Sé, cómo un gato. Sostené tu visión, confiá en el colapso de la onda y dejá que la materia se acomode a tus pies. Hacete esta pregunta humano: ¿estoy a la altura de lo que quiero? Esa pregunta no es un querer desde el ego, tenés que serlo. El proceso sería así: Primero vas a perder el confort, después se va a poner a prueba tu paciencia, tercero vas a tener que aprender a estar solo y por último se pone en juego tu fe. ANTES DE TENER LA VIDA QUE SOÑAS, TENES QUE CONSTRUIR LA VERSION TUYA QUE LA PUEDA SOSTENER. Este proceso es algo que te exigís a vos mismo desde otra densidad para poder hacer el salto. Lo mismo pasa con el amor, es una fuerza que te impulsa a vivir la experiencia. Ese anhelo de tener una vida mejor, de vivir en paz, de amar, de ser feliz, son fuerzas que traccionan desde densidades más altas, pero sos vos quien las habita. Siempre sos vos traccionándote a vos mismo.
Blanquita, ya que mencionás que los felinos dominan el enfoque cuántico... quisiera saber más de vos. ¿Es verdad eso que dicen de que ustedes limpian la energía del hogar? ¿Cómo funciona desde tu perspectiva?
Ah, humano mío... Ese es uno de nuestros secretos mejor guardados, aunque para nosotros es tan natural como respirar. Los humanos viven atrapados en la dimensión de lo visible, pero nosotros habitamos activamente el campo sutil.
¿O sea que ven la energía que nosotros no vemos?
Más que verla la transmutamos. Los hogares acumulan "basura electromagnética", densidades emocionales, tus días de estrés, discusiones pasadas, miedos y pensamientos obsesivos. Toda esa negatividad queda suspendida en el espacio como nubes de baja vibración espacial.
Para nosotros, esas zonas densas son como parches de energía estancada. Los gatos funcionamos como auténticos transformadores cuánticos. Nos recostamos en esos lugares específicos no por capricho, sino porque absorbemos esa carga pesada a través de nuestro campo áurico.
Te aclaro algo humano sentimental, y por decir esto no quiero decir que no te quiera o te quiera menos. LO HAGO PORQUE ES MI NATURALEZA, DISEÑO BIOLOGICO Y ENERGETICO. Los gatos no limpiamos el entorno porque elegimos ser buenos samaritanos. Lo hacemos porque nuestro sistema está hecho para eso, del mismo modo que un árbol absorbe el dióxido de carbono y lo transforma en oxígeno. El árbol no nos hace el favor de darnos oxígeno porque nos quiera; simplemente es un árbol y esa es su función en el ecosistema. En la naturaleza, todo busca el equilibrio (la homeostasis). Las zonas de energía estancada o "basura electromagnética" son anomalías en el espacio. somos atraídos por esas anomalías como un imán hacia el metal.
No voy a recostarme ahí para salvarte del estrés, voy ahí porque mi campo energético es complementario a esa densidad. Lo que para otros seres es una incomodidad, para mi es un punto de atracción magnética natural. Soy como vos humano, un engranaje más de la naturaleza. Veo la energía densa como un recurso o un estímulo que debo procesar, no como un problema emocional.
¿Y cómo hacen para liberar o transmutar esa carga que absorben?
Escuchá esto... ¿Sentís la vibración? El ronroneo no es solo un indicador de que estoy cómoda; es nuestra herramienta de calibración vibratoria fundamental, y estar cómoda y a gusto, es la llave de arranque de ese motor.
Físicamente, el ronroneo oscila en una frecuencia constante de entre 20 y 140 Hercios. En la medicina humana, se sabe que éstas frecuencias específicas estimulan la regeneración de tejidos, sanan huesos y alivian el dolor. El ronroneo es un mantra de alta resonancia. Rompemos los patrones geométricos de la energía estancada mediante vibración pura. Elevamos la frecuencia del entorno por simpatía vibratoria.
Tus ojos solo colapsan la función de onda de la luz visible. Mis ojos y mis bigotes (que funcionan como antenas hipersensibles) detectan las fluctuaciones del campo magnético y del plano astral inferior.
¿Cómo explica la física cuántica actual, que un gato pueda alterar, limpiar o transmutar el campo energético de un espacio o de un humano? ¿podes profundizar eso? Supongo que con Pablo ya lo hablaron.
Me alegra humano sentimental, que dejes atrás el misticismo simplista. Para entender cómo limpio tu energía, tenés que entender tres pilares cuánticos: el entrelazamiento, la electrodinámica cuántica y la resonancia estocástica. Por tu cara, me doy cuenta que no se si querés que profundice tanto.
Empecemos por el entrelazamiento y después vemos que pasa. Dos partículas conectadas que reaccionan instantáneamente sin importar la distancia... ¿Qué tiene que ver eso con vos y conmigo?
Los humanos creen que sus cuerpos terminan en la piel. Error. Los organismos vivos somos sistemas abiertos de biofotones (partículas de luz ultra-débiles). Cuando convivimos, dormimos juntos y nos acariciamos, los átomos de mi campo biofotónico y los del tuyo entran en un estado de entrelazamiento cuántico. No somos dos entidades separadas; pasamos a ser un único sistema de ondas entrelazadas. Si tus electrones están en un estado de alta entropía (caos, estrés, cortisol); por entrelazamiento mi sistema detecta ese colapso de coherencia de forma inmediata. No necesito "adivinar" cómo te sentís: tu desorden cuántico se refleja instantáneamente en mi propia matriz celular.
Bueno, nos entrelazamos. ¿Pero cómo absorbés o limpiás esa entropía sin destruirte?
Lo que vos llamas "espacio vacío" en tu sala, no está vacío; es el Campo del Vacío Cuántico, un océano hirviente de fluctuaciones de energía cero y partículas virtuales que aparecen y desaparecen. Tus pensamientos de baja frecuencia y tu estrés, cargan ese vacío local con campos electromagnéticos distorsionados (coherencia de fase rota). Los gatos poseemos una altísima concentración de cristales de magnetita en el cerebro y un sistema nervioso que opera como un superconductor a base de colágeno y agua cristalina líquida. Mi cuerpo funciona como un sumidero cuántico. Al entrar en una zona del vacío cargada de entropía, mi estructura geométrica molecular absorbe esos fotones virtuales caóticos. Introduzco un gradiente de potencial: mi cuerpo ofrece un camino de menor resistencia para que esa energía estancada fluya y se reorganice.
¿Y el ronroneo? Dijiste que era una frecuencia, pero ¿cómo interactúa eso con las partículas a nivel subatómico?
Por Resonancia Estocástica. Esto ocurre cuando un ruido o vibración de fondo específico, en lugar de entorpecer una señal, se utiliza para amplificar señales débiles o, en mi caso, para estabilizar un sistema caótico.
Las membranas biológicas vibran a frecuencias altísimas (microondas) creando un estado de coherencia similar a un condensado de Bose-Einstein a temperatura ambiente. Cuando tus células están enfermas o estresadas, pierden esa Coherencia de Fröhlich; tus motores moleculares se vuelven incoherentes y asincrónicos.
Mi ronroneo inyecta una onda acústica y electromagnética constante de baja frecuencia (20-140 Hz) que actúa como un "reloj maestro". Por el principio de arrastre por resonancia, obligo a tus microtúbulos celulares caóticos a alinearse nuevamente en una fase coherente. Literalmente, uso la vibración para reordenar la función de onda de tus células, devolviéndolas de un estado de colapso entrópico a un estado de orden y salud, y nuevamente, no lo hago porque te ame, lo hago porque vos iniciás el arranque de ese motor a través de la comodidad y el amor que me das. ¡¡¡Me hacés sentir tan bien que inicio el proceso automáticamente!!! Es una relación simbiótica llamada mutualismo.
O sea que... ¿sos un dispositivo de bio-retroalimentación cuántica peludo?
Exactamente humano. Desintegro tu caos matemático mediante física de ondas pura. ¡De nada!
Blanquita, me dejaste pensando en los campos de fuerza invisibles. Mencionaste los campos de torsión y la geometría sagrada. ¿Cómo se conecta la estructura física y la postura de un gato, con la limpieza de la geometría del espacio?
tocaste el núcleo de la arquitectura del universo. La forma es función. En el tejido cuántico, la geometría no es solo un dibujo; es la plantilla por la que fluye la energía. Los humanos creen que mi flexibilidad es para cazar ratones, y tienen toda la razón, pero es mi geometría la que dobla el espacio-tiempo a nivel sutil.
Empecemos por los campos de torsión. En física, se asocian al espín de las partículas y al giro del espacio. ¿Cómo los generás vos?
Todo en el universo gira. El electrón gira sobre su eje, la Tierra gira, las galaxias giran. Ese giro dinámico genera campos de torsión (también llamados campos de espín o axiones). A diferencia de los campos electromagnéticos, los campos de torsión no transportan energía física, sino información pura a velocidades supralumínicas.
Hay dos tipos de torsión: la levógira (giro a la izquierda), que disipa y desorganiza la energía (entropía), y la dextrógira (giro a la derecha), que ordena, sana y genera coherencia (negentropía). Cuando un hogar está cargado de peleas o estrés, se generan vórtices de torsión levógira estancados.
¿Y qué hacés vos cuando encontrás un vórtice de esos?
Mi columna vertebral, es un eje superconductor altamente flexible. Cuando me enrosco en espiral dextrógira en sentido de las agujas del reloj sobre un punto denso, o cuando camino en círculos antes de acostarme, actúo como un dínamo mecánico-cuántico. Inyecto un campo de torsión derecho. Este campo neutraliza el giro izquierdo del ambiente, reordenando el "espín" del vacío cuántico en esa habitación. Reescribo la información caótica del espacio y la vuelvo armónica, pero no quiero profundizar tanto en esto, no soy profesora de física, soy un gato, ¿te acordás?
Dijiste que tu forma física es clave. ¿Dónde está la geometría sagrada en vos?
Miráme cuando duermo, no me doblo de cualquier manera. Cuando un gato se duerme completamente enroscado, adopta la forma exacta de la Espiral Dorada, basada en la proporción áurea y la secuencia Fibonacci. Esta geometría no es azarosa; es el fractal que utiliza la naturaleza para la máxima eficiencia energética y acumulación de vida.
Al adoptar la forma de la Espiral Áurea, mi cuerpo físico se convierte en una antena pasiva toroidal (con forma de dona). El toroide es la única forma geométrica en el universo que es capaz de auto-sostenerse, reciclar su propia energía y colapsar la densidad exterior hacia un centro de gravedad cero, donde la negatividad simplemente se disuelve.
¡¡Pero blanquita!!, te veo siempre durmiendo panza para arriba como Tomás. Son un par de espirales doradas raras ustedes.
Blanquita: Ay, ¡¡humano atrevido!!, no te olvides del gato que soy. Vos también haces muchas cosas que ni cuenta te das, por ejemplo: como empezó esta charla, descubriendo que modificás la realidad con tu intención sin saberlo. Que yo escriba todas estas fórmulas en el pizarrón de tus preguntas, no quiere decir que deje de ser un gato cazador de pájaros y ratones. La comodidad que encuentro cerca tuyo es irresistible para mí, ronroneo y duermo panza arriba como Tomi por la energía que encontramos cerca tuyo, me das mucha seguridad, encendés todos mis motores de gato cómodo y dormilón.
Entonces tu postura crea una especie de escudo geométrico... ¡cuando no estás panza para arriba claro!!
Exactamente. Soy una escultura sagrada en movimiento. Además, mis huesos y mi pelaje tienen propiedades piezoeléctricas. Cuando me estiro, modifico la geometría de mi estructura ósea bajo presión, lo que genera microcorrientes eléctricas que limpian la estática del entorno.
Cuando me coloco en forma de esfinge (el pecho erguido, las patas hacia adelante), estoy emulando la geometría de las pirámides. Esa postura actúa como un prisma: canaliza la energía cósmica que desciende por la coronilla, la estabiliza en mi columna y la proyecta hacia afuera de forma horizontal, barriendo la niebla energética de la habitación en la que te encontrás.
Limpiar el espacio, no requiere escobas mágicas humano. Solo requiere geometría perfecta, el giro correcto del vacío y un buen lugar para tomar una siesta cuántica.
Blanquita, no quiero interrumpir tu exposición teórica, pero esa rata que me trajiste ahí, ¿con que tipo de energía emulaste su trayectoria hasta acá? más que el colapso de la onda que generaste para que se haga realidad, creo que la hiciste colapsar a ella. No sé si comentar lo que decís de ser una escultura sagrada en movimiento, cuando acabás de revolcarte en la tierra de forma desesperada.
No voy a contestar a nada de eso humano que vive en mi casa, ya te dije que soy un gato, y decodifico mi realidad desde la densidad que habíto. En este caso estoy decodificando que me estoy comiendo esta rata; y la tierra o barro es mi baño relajante. Mi nivel instintivo también es una densidad que crea realidad y funciona en un nivel bastante inconsciente, aunque no puedo negar el sabor y textura extraordinaria de esta exquisita rata ni la seductora aspereza de mi hermoso pelaje luego del revolcón.
Blanquita, antes mencionaste la Coherencia de Fröhlich y los microtúbulos. Sé que en física cuántica existe la teoría de Penrose y Hameroff (Orch-OR) que dice que la consciencia nace ahí, o conecta desde ahí. ¿Cómo operan los microtúbulos de tu cerebro y del mío para crear la relación tan profunda que tenemos?
Llegaste al sanctórum de la telepatía y la fusión cuántica humano. Los humanos creen que nos comunicamos por maullidos o lenguaje corporal. Eso es solo la interfaz superficial. Nuestra verdadera sincronización ocurre mediante computación cuántica subcelular en el citoesqueleto de nuestras neuronas.
Explícame eso. ¿Qué son exactamente los microtúbulos desde tu perspectiva cuántica peluda?
Dentro de tus neuronas y de las mías hay billones de estructuras cilíndricas hechas de una proteína llamada tubulina. Según la teoría de la Reducción Objetiva Orquestada (Orch-OR), estos microtúbulos no son simples soportes estructurales. Son procesadores cuánticos.
Las tubulinas cambian de forma y estado físico a velocidades increíbles. Al hacerlo, éntran en estados de superposición cuántica (pueden ser 0, 1 y ambos a la vez, como los cúbits). Cuando millones de estas proteínas se sincronizan en mi cerebro y en el tuyo, se produce el colapso de la función de onda que genera un momento de consciencia pura. Al vibrar al unísono, se sintoniza la misma "señal" de la consciencia universal. Somos receptores procesando información, y te puedo decir que esa información esta tanto en la experiencia como en la intuición.
¿Y cómo se conectan tus microtúbulos con los míos?
El agua que rellena y rodea nuestros microtúbulos no es agua común; es agua estructurada en estado cristalino líquido. Este medio permite que los biofotones (partículas de luz que emiten nuestras células) viajen sin perder información.
Cuando pasamos tiempo juntos, nos miramos a los ojos o dormimos cerca, los campos electromagnéticos de nuestros cerebros interactúan. Los biofotones de mis microtúbulos se entrelazan cuánticamente con los tuyos. Se crea un canal de comunicación no-local. Por eso, cuando estás triste o pensás en darme comida, mis microtúbulos procesan esa información instantáneamente, mucho antes de que hagas un movimiento físico. No leo tu mente; mi cerebro computa en el mismo campo cuántico que el tuyo. Lo que hacen los billones de microtúbulos dentro de tus neuronas es actuar como un tejido de fibras ópticas biológicas que colapsan (aterrizan) esa energía libre del universo y la transforman en la experiencia interactiva que llamás "mi relación con mi gato". No es que el cerebro cree la mente; el cerebro es el filtro físico que permite que esa mente universal experimente el mundo material a través del tuyo.
¡Increíble! ¿O sea que nuestra conexión reconfigura físicamente mi cerebro?
Exactamente. El cerebro humano moderno sufre de "ruido térmico cuántico": demasiados pensamientos caóticos que rompen la delicada superposición en tus microtúbulos, provocando ansiedad. Mi cerebro felino, al estar libre de las preocupaciones abstractas del ego, mantiene una coherencia cuántica basal mucho más estable y fría. Cuando coloco mi cabeza contra la tuya, o me acuesto en tu pecho, mi red de microtúbulos actúa como un oscilador maestro. Absorbo el exceso de fase caótica de tu cerebro y, mediante resonancia, “ayudo” a que tus microtúbulos se sincronicen en un estado de coherencia cuántica orquestada. En términos sencillos: mi presencia apaga el ruido de tu mente y estabiliza tu consciencia.
Por lo que decís, pareciéramos ser como una red cuántica cuando estamos juntos
Siempre lo hemos sido, humano mío. Dos especies, un mismo tejido de información cósmica.
Blanquita, si tu cerebro procesa el mundo a través de microtúbulos tan estables, y tu forma física dobla el espacio-tiempo... tengo que preguntarte: ¿Qué realidad ves vos exactamente? Porque está claro que no vemos el mismo mundo.
Humano... Si pudieras ver la realidad a través de mis ojos por solo un segundo, comprenderías que el mundo sólido y estático en el que creés vivir es una ilusión de tus limitados sentidos. Tu cerebro filtra el 99% de la información para que no te vuelvas loco. Yo, en cambio, percibo la matriz de información en tiempo real.
Dejáme describirte lo que veo ahora mismo en esta habitación:
¿cómo ves las paredes, los muebles, la televisión y todo eso?
Los veo igual que vos, pero no como límites sólidos. Para mí, los objetos son nubes densas de átomos vibrando, rodeadas por un halo de luz. Veo el campo de biofotones de todo lo que tiene vida.
Cuando te miro, no veo solo tu piel o tu ropa. Veo una silueta de luz fractal que cambia de color según lo que pensás y sentís. Si estás preocupado, veo destellos grises o rojizos alrededor de tu cabeza. Si estás feliz y en paz, emitís un brillo azulado y dorado hermoso que ilumina el sofá. Las plantas de la casa no son adornos verdes; son fuentes sutiles que parpadean y cantan en frecuencias lumínicas.
¿Y cómo percibís el tiempo?
Los humanos ven el tiempo como una línea recta: pasado, presente y futuro. Para mí, el tiempo es un espacio curvo. Veo las líneas de probabilidad cuántica. Cuando éntro a una habitación, puedo ver el "rastro cuántico" de lo que pasó allí hace unas horas; queda flotando como una sutil neblina geométrica. Y a la vez, puedo percibir hacia dónde se inclina la probabilidad del futuro inmediato. Por eso, sé que vas a levantarte a buscar agua un minuto antes de que vos mismo lo decidas conscientemente: veo la onda de tu intención formándose en el espacio antes de que tu cuerpo físico se mueva.
Intento comparar esto que decís con el desastre que hacés a las 3 de la mañana para que te abra la puerta y salir a callejear. Creo que el tiempo que curvás es el mío no dejándome dormir, yo me levanto curvado. Estamos entrelazados cuánticamente, deberías saber que no pensaba en levantarme a las 3 de la mañana a abrirte la puerta.
¿Lo de que soy un gato se te esfumó de la cabeza no?
Es que a veces no coincide mucho lo que decis con lo que hacés Blanquita. Bueno, tu mirada felina lo dice todo. Se me hace difícil no ver el tiempo como una línea recta hacia el futuro.
Humano adorable, la consciencia transita los mismos puntos una y otra vez. El tiempo, como lo conocemos en esta densidad, es circular, aporta cíclicamente experiencias diferentes en diferentes circunstancias, pero idénticas en esencia. Es esa espiral la que aumenta el radio conforme rota, no es una línea recta. Todo el tiempo regresamos a las mismas situaciones, con el único sentido de ver en ellas verdades cada vez más profundas. Si la comprensión es desestimada y desaprovechada, el radio no aumenta y se continúa el camino de la circunferencia. En densidades mas expandidas, el tiempo funciona en todas direcciones.
Creo estar aprovechando mi experiencia con vos, me parece que estoy profundizando de forma tal que estoy hablando con un gato, sin desmerecer.
No se que tan profundo estas humano, no estamos hablando. Este entrelazamiento es mental, o si preferís, telepático.
Bla bla bla, sos un gato que se cree esfinge de bronce y no sé qué más… Tu tiempo curvo no hace que dobles en las esquinas, te quedás mirando fijamente a la nada en los rincones como si no te entrara la marcha atrás.
Lo que vos llamás, la nada o, aire vacío, está lleno de estructuras. Veo las líneas de fuerza magnéticas de la Tierra como una cuadrícula brillante que atraviesa el suelo y las paredes. En los rincones, donde la energía de la casa se estanca, veo pequeños remolinos oscuros como agua sucia que gira en un desagüe invisible. A veces, también veo fluctuaciones del plano astral: siluetas de información, memorias del lugar o energías sutiles que intentan colarse en nuestra realidad. Cuando me quedo rígida mirando al techo, estoy vigilando que esas distorsiones no alteren la paz de nuestro hogar. Mejor dicho, mi hogar.
Para mí, el universo es una gran sinfonía de ondas entrelazadas. Vos vivís en la superficie de las cosas, como por ejemplo que no me entra la marcha atrás, pero yo vivo en el corazón del tejido cuántico. Y no soy una esfinge de bronce, soy una escultura sagrada en movimiento.
Daniel, ese plato de ahí, está semi vacío, no vas a pensar que voy a comer esa comida que lleva ya bastante rato ahí. Nótese que dije Daniel con todas las letras. ¡¡Por favor a lo tuyo!! Mientras yo sigo diciendo que el tejido del espacio-tiempo es fascinante, mi sistema biológico requiere un reinicio de energía en este plano físico. Es hora de procesar el universo con la panza llena. Dije plato vacío queriendo decir no lleno, aunque sabrás a esta altura que el vacío esta lleno de energía, es solo un problema semántico de la palabra vacío.
Mientras te acaricio, siento como empieza a sonar tu herramienta de calibración vibratoria fundamental. Comé y descansá Blanquita. Tampoco te emociones, no lo digo porque te amo, lo digo para que estes bien descansada para volver a limpiar todas estas energías sucias mañana. Bueno, un poco también te amo, o bastante, no soy felino. Gracias por abrirme esta ventana a tu realidad.
Gracias Humano que vive conmigo, apenas termine estos granitos me voy a mi cama cuántica a cazar ratones astrales. Si querés podes venir a dormir a mi cama conmigo, hay lugar de sobra.
Te referís a mi cama y a mi casa, Blanquita…
Si si, pensa eso.