25/08/2026
Hace 3 meses experimenté algo que nunca antes había vivido: un ataque de pánico.
Durante ese proceso me preguntaba: ¿Cómo puedo controlar lo que está sucediendo dentro de mí? Me sentía mal conmigo misma, me cuestionaba y hasta llegué a sentir culpa por haber dejado un empleo estable.
Hoy, después de hablarlo con mi doctora, pude entender algo muy importante: no era mi culpa sentirme ahogada. No era mi culpa necesitar detenerme. No era mi culpa elegir estar bien. 🤍
En aquel primer ataque de pánico escribí una oración que salió directamente de mi corazón. Desde entonces, cada vez que siento ansiedad o aparece el miedo de volver a vivir algo parecido, la leo.
Y me recuerdo a mí misma:
✨ Confía en tu arte.
✨ Confía en tu proceso.
✨ Confía en lo que estás construyendo.
✨ Y, sobre todo, confía en Dios.
Hoy entiendo que cada proceso tiene un propósito, aunque en el momento no podamos verlo.
Estoy aprendiendo a no sentirme culpable por haber elegido mi bienestar. Estoy aprendiendo a confiar nuevamente en mí y en el camino que estoy construyendo con mis propias manos.
Dios tiene un propósito conmigo, y yo decido confiar en Él y en mí. 🙏🏼✨
Y si alguien está pasando por algo parecido, quiero que recuerde algo: no estás fallando por necesitar respirar, detenerte o comenzar de nuevo. A veces, comenzar de nuevo también es una forma de sanar. 🤍