11/04/2026
Dos cadenas perpetuas sin libertad por asesinar a su madre: el caso de Carly Gregg. 💀⚠️
El 19 de marzo de 2024, Carly Gregg, de 14 años, fue arrestada en Mississippi por el as*****to de su madre, Ashley Smylie, de 40 años, y el intento de homicidio de su padrastro, Heath Smylie, de 39 años, después de dispararle dentro de su casa y posteriormente atacar a su padrastro cuando este llegó al domicilio, quien logró desarmarla antes de que escapara del lugar.
De acuerdo con la investigación, ese mismo día, Carly y su madre Ashley regresaron a casa después de la escuela. Minutos después, Carly entró al cuarto de sus padres, tomó un revólver que se encontraba oculto debajo del colchón y lo escondió antes de salir. Poco después, Ashley entró al cuarto de Carly, donde comenzó a revisar y sacar varias cosas de su habitación, y fue en ese momento cuando Carly regresó, entró al cuarto y le disparó en varias ocasiones, dejándola gravemente herida. Tras el ataque, utilizó el teléfono de su madre para enviar mensajes a su padrastro Heath, haciéndose pasar por ella y preguntándole cuándo llegaría a casa.
Durante ese tiempo, Carly también le envió un mensaje a una amiga diciéndole que fuera a su casa porque era una emergencia. Cuando la joven llegó, fue entonces cuando Carly le preguntó si alguna vez había visto un cuerpo y la llevó al cuarto, donde le mostró el cuerpo de su madre y el arma que había utilizado, además de decirle que aún tenía balas para su padrastro. Minutos después, cuando Heath entró a la casa, Carly lo atacó disparándole, logrando herirlo en el hombro. Sin embargo, él logró desarmarla durante el enfrentamiento, evitando que el ataque continuara.
Tras esto, Carly huyó de la casa por la parte trasera, mientras que su amiga se quedó en la escena, lo que permitió que Heath pudiera contactar a la policía. Poco tiempo después, Carly fue localizada cerca de la casa y arrestada sin oponer resistencia.
Por su edad, se esperaba que fuera juzgada como menor, sin embargo, la fiscalía solicitó que fuera juzgada como adulta, enfrentando cargos por as*****to en primer grado, intento de homicidio y manipulación de evidencia.
Posteriormente, Carly fue sometida a evaluaciones psicológicas y psiquiátricas para determinar su estado mental al momento de los hechos. La defensa argumentó que no estaba en pleno uso de sus facultades mentales al momento del crimen. Sin embargo, los resultados de las evaluaciones no lograron establecer ante la corte que cumpliera con los criterios legales de incapacidad mental, por lo que esta defensa no fue aceptada.
Durante el juicio, este argumento fue retomado por la defensa, señalando nuevamente su historial de depresión, cambios en su medicación y uso de dr**as. Sin embargo, el jurado no lo consideró suficiente para descartar su responsabilidad en los hechos.
Mientras tanto, la fiscalía sostuvo que Carly sabía lo que estaba haciendo, señalando que utilizó el teléfono de su madre para contactar a su padrastro y atraerlo a la casa, y que incluso intentó encubrir lo ocurrido al manipular evidencia dentro del domicilio, incluyendo una cámara de seguridad que captó parte de los hechos y que posteriormente fue retirada y colocada dentro del refrigerador.
Su padrastro, Heath, también testificó sobre lo ocurrido ese día, describiendo el momento en el que tuvo que enfrentarse a Carly para desarmarla, en medio de una situación que terminó con la muerte de su esposa.
Cabe mencionar que, antes del juicio, Carly tuvo la oportunidad de aceptar un acuerdo con la fiscalía en el que habría cumplido alrededor de 40 años de prisión. Durante ese proceso, el juez le dejó claro que, si era encontrada culpable por un jurado, podría enfrentar cadena perpetua por el as*****to, además de años adicionales por los otros cargos. Sin embargo, decidió rechazar el acuerdo y llevar el caso a juicio, lo que terminó en una condena mucho más severa.
Finalmente, en septiembre de 2024, el jurado la encontró culpable de todos los cargos, y el juez la sentenció a dos cadenas perpetuas sin posibilidad de libertad condicional, además de años adicionales por manipulación de evidencia, cerrando uno de los casos más impactantes por la edad de la agresora y la gravedad de los hechos.
Actualmente, Carly se encuentra apelando la sentencia, luego de que su defensa argumentara que el proceso no fue justo, señalando principalmente su estado de salud mental, su historial previo y los cambios en sus medicamentos al momento de los hechos. El caso sigue en revisión mientras una corte decide si la condena se mantiene o podría modificarse, por lo que aún no se sabe cuál será el resultado final de este proceso.
Hasta el momento, tampoco se ha establecido un motivo claro detrás del crimen.
🧠 Tú qué opinas… ¿Crees que Carly Gregg merece cumplir toda la condena… o debería tener la posibilidad de salir algún día?