04/06/2018
⚡ Etteilla antes de ser tarotista primero encarnó el oficio de peluquero. De hecho, fue mientras cortaba el pelo y sus clientes de alta alcurnia le contaban secretos que decidió que era un buen negocio brindar además de un servicio estético para la cabeza, uno espiritual. Sus dotes tenían mucha demanda así que si bien no brillaba en lo intelectual, se destacó en lo adivinatorio para que los consejos que siempre había brindado tomaran el marco esotérico de las cartas.Yo diría que resultó uno de los primeros después de los gitanos en convertir al en una herramienta de trabajo y también en reconocer su talento personal y explotarlo al máximo.
💙 En mí caso, antes de vivir de esto, me formé un par de años en Trabajo Social y trabajé en el estado gestionando distintas politicas dedicadas a los sectores más vulnerables. Milité muchísimo en el centro de estudiantes. En paralelo, estuve puliendome en un millón de talleres literarios porque siempre me había gustado escribir y pasé brevemente por Edición en la UBA. Coqueteé con la fotografía. Entonces tarde o temprano las cosas no me terminaban de cerrar ni a nivel laboral, artístico ni intelectual y me fugaba. Hasta que llegó el que, amalgamando todas las esferas a su forma, me permitió crecer profesionalmente, creativamente y espiritualmente. Me reconectó, me enseñó, me sostuvo como todo maestro a su discípulo 💐
👉 Y tu historia con tu emprendimiento, con tu pasión de qué trata? Compartila, escucharnos enciende el fuego 🔥
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