26/05/2026
EL PRIMERO Y MÁS RICO DE LOS
TEXTOS ESCOLARES “FOTO-CINEMATOGRÁFICOS”
BOADA, Tomás: El universal. Primer libro de lectura corriente. Obra aprobada en primer término por el Consejo Nacional de Educación, Buenos Aires, S. Ostwald & Cia., 1898. In-8º mayor. 84 p.s.f. Ilustrado con 40 láminas fotográficas coloreadas. Cartoné de editor, ricamente ilustrado. Texto ligeramente quebradizo. MUY RARO.
Publicado en 1898, apenas dos años después de la llegada del cine a la Argentina y tres de la presentación del invento por los hermanos Lumière, el texto de Tomás Boada se adelanta al interés despertado en los ámbitos educacionales por el potencial pedagógico de las imágenes en movimiento.
Así, las series fotográficas que descomponen en movimientos cronológicos sucesivos una historia o los propios actos de la vida cotidiana, acompañadas por un texto que los describe y cuyo propósito es “fomentar la lectura inteligente y comentada”, se convirtieron en un recurso cada vez más extendido, aunque ninguno alcanzaría “el nivel de refinamiento y sofisticación de esta obra precursora” (Andrea Cuarterolo).
Cada una de las escenas teatralizadas, fotografiadas en los estudios de BARTOLOMÉ BENINCASA, popular retratista de la época, fueron iluminadas a mano por el reconocido pintor y dibujante FRANCISCO FORTUNY.
Aunque necesariamente fijas, estas secuencias podrían asimilarse a los fotogramas consecutivos de una película cinematográfica, pero a la vez son deudoras de procedimientos precinematográficos como la linterna mágica, las vistas estereoscópicas o los juguetes ópticos, y dan cuenta, no sólo de los intentos locales de modernización en el campo pedagógico, sino también de la importancia que adquiriría el concepto de movimiento en el arte de vanguardia de las décadas siguientes.