28/07/2026
Hay restauraciones que no buscan llamar la atención. Buscan que nadie note que alguna vez hubo un problema.
En esta Gibson SG, el tiempo y el desgaste habían deteriorado el logo del clavijero, uno de los detalles más representativos del instrumento.
El objetivo no era reemplazarlo ni modificar su identidad.
Era devolverle el aspecto que siempre debió tener, respetando la estética original y cuidando cada detalle del proceso.
En las imágenes se puede ver el antes y el después de la restauración.
Son trabajos que requieren paciencia, precisión y, sobre todo, comprender que en un instrumento cada detalle cuenta.
Porque restaurar no es hacer que parezca nuevo.
Es devolverle su esencia.