31/08/2026
Tres vinilos de Tom Waits que no podían faltar.
Nighthawks at the Diner (1975), Blue Valentine (1978), Rain Dogs (1985). Diez años de un tipo que decidió, bastante temprano, que no le interesaba sonar como nadie más.
Waits venía del jazz y del blues pero los procesó de una manera rara — más Brecht que Coltrane, más bar de mala muerte que club de jazz. Rain Dogs es el más salvaje de los tres: Keith Richards tocando en dos tracks, percusión disonante, acordeón. Un disco que suena a ciudad de noche en algún lugar que no existe.
Tres discos esenciales para tener en tu colección . 🖤