01/09/2026
Este libro de vida llegó de la mano de Gemma, también oriunda de mis pagos y colega de este hermoso mundo de la papelería y los cuadernos. La idea era hacer un regalo de cumpleaños diferente: un libro para reunir cartas manuscritas, intervenciones, saluditos, recuerdos y mucho amor, de esos que se van armando entre varias personas y terminan guardando mucho más que palabras.
A mi taller llegaron las páginas diseñadas e impresas por Gemma, pero también un montón de originales que fue enviando la familia: cartas escritas a mano, diferentes papeles, colores, texturas, pequeñas intervenciones y recuerdos. Cada cosa tenía su propia forma, su propio tamaño y su propia historia, y el desafío fue reunir todo eso en un mismo libro, sin que perdiera la esencia de lo que cada persona había hecho.
Así fue tomando forma este libro de hojas sueltas cosidas, de 21 x 23 cm, con tapas duras forradas con ploteo de terminación mate, cintas marcapáginas y elásticos sujetadores. También dejamos algunas hojas lisas para que puedan seguir sumando recuerdos y un sobre para guardar esas otras cosas que quizás todavía no tienen lugar, pero que algún día van a querer guardar ahí.
Me gustan mucho estos trabajos porque detrás de cada encuadernación hay historias que no son mías, pero que por un rato pasan por mi taller y por mis manos. Y qué lindo cuando el oficio sirve para eso: para ayudar a reunir recuerdos, cartas, personas y momentos en un mismo lugar, y hacer que puedan seguir acompañando a alguien durante muchos años.