14/09/2026
Hoy es mi cumple.
Casualmente, o no, hace un par de días llegó a mí este ejemplar de *La hormiguita viajera*, publicado por la editorial Atlántida. La séptima edición del año 1957. Un tesoro de casi 70 años. Hay sincronías que la vida teje en silencio...
Por esos años, mi abuelo materno trabajaba como linotipista en la editorial Atlántida. De él conservo fotos, la poesía que le escribió a mi mamá cuando cumplió quince años, sus herramientas y aquellas herraduras que, según decía, traían suerte. Pedacitos de su historia.
También conservo una revista *Billiken* muy especial: aquella en cuyas páginas apareció, hace unos cuantos años, un cuento escrito e ilustrado por mí. ¿Qué la hace aún más especial? Que en aquella *Billiken*, publicada por Editorial Atlántida, también dejaron su huella escritores y colaboradores como Laura Devetach, María Inés Bogomolny y Gustavo Roldán. Su director era Carlos Silveyra.
Hace más de nueve años que soy librera. Y, como un lujo y un regalo hermoso que me dio este camino, el mismísimo Carlos Silveyra seguía mi trabajo en las redes.
A veces pienso que hay hilos invisibles que van formando una trama mucho antes de que podamos verla. Quizás no sean casualidades. Quizás algunas historias comiencen a escribirse mucho antes de que sepamos que forman parte de la nuestra.
De alguna manera, me siento una hormiguita viajera: recorrí más de 200.000 kilómetros llevando literatura a escuelas, a pueblos donde no hay librerías, participando en ferias, generando encuentros, acercando historias y tendiendo puentes hechos de libros.
Quizás de eso se trate cumplir años: de reconocer las huellas en el camino y descubrir que el viaje es infinito. ¡La vida siempre da oportunidades!
Gracias a la vida por el recorrido, por las sincronías y por este presente. Los 55 me reciben con nuevas oportunidades y la certeza de que lo mejor está por venir. ✨📚🥂