12/12/2023
Mama, vos sos Papá Noel?"
Hace un tiempo el New York times publicó un artículo que respondía a esta pregunta perfectamente. La autora del artículo tenía un gran problema: su hija había descubierto «la verdad» sobre Santa y la había dejado ante la dura y difícil situación de intentar explicarle qué pasa realmente. Lo hizo con esta preciosa carta.
Querida Lucy, gracias por tu carta. Qué buena pregunta me has hecho: «¿Eres tu Papá Noel, mamá?».
Sé que has querido saber la respuesta desde hace mucho tiempo, y he tenido que reflexionar un poco para saber qué decirte. La respuesta es no. Yo no soy Santa. Nadie lo es.
Yo soy la persona que deja tus regalos bajo el árbol. Y la que los elige y envuelve para meterlos en los calcetines de la chimenea, de la misma forma que mi madre me lo hizo a mí, y de la misma forma que su madre lo hizo con ella (sí, papá también ayuda a veces). Me imagino que algún día tú también harás esto con tus hijos. Y sé que te encantará verlos correr escaleras abajo la mañana de Navidad. Te encantará verlos bajo el árbol mientras sus rostros se iluminan abriendo regalos. Sin embargo, esto no te hará ser Papá Noel.
Papá Noel es más que cualquier persona y su obra ha durado más de lo que cualquiera de nosotros hemos vivido. Lo que hace es sencillo pero poderoso. Él enseña a los niños a tener fe en algo que no pueden ver ni tocar. Es un gran trabajo, y uno importante además.
A lo largo de tu vida necesitarás tener capacidad para creer. Creer en ti misma, en tus amigos, en tu talento, en tu familia. Necesitarás creer en cosas que no puedes ver ni medir, ni siquiera tener en la mano. Aquí te estoy hablando del amor, ese gran poder que iluminará tu vida de dentro hacia afuera, incluso en tus más oscuros y fríos momentos.
Papá Noel es un maestro, y yo he sido su alumna. Ahora ya sabes el secreto de cómo llega a todas las chimeneas en Nochebuena: tiene la ayuda de todas las personas cuyo corazón está lleno de alegría e ilusión. Con el corazón lleno, a la gente como papá y a mí nos toca el turno de ayudar a Santa a hacer un trabajo que de otra manera sería imposible. Así que no, yo no soy Santa. Santa es amor y alegría, esperanza y felicidad.
Yo estoy en su equipo y ahora tú también. Te quiero y siempre lo haré. Mamá.