20/10/2018
"- Las buenas influencias no existen, señor Gray. Toda influencia es inmoral … inmoral desde el punto de vista científico.
- ¿Por qué?
- Porque influir en otra persona es transmitirle nuestra propia alma. Esa persona no piensa con sus propios pensamientos ni arde con sus pasiones naturales.
Sus virtudes no son reales para él.
Sus pecados, si es que existe tal cosa, son prestados. Se convierte en un eco de la música de otro, en un actor que representa un papel no escrito para él.
El objetivo de la vida es el desarrollo de uno mismo. Realizar a la perfección nuestra propia naturaleza: para eso estamos aquí cada uno de nosotros.
Hoy en día, las personas tienen miedo de sí mismas. Han olvidado el más alto de sus deberes, el que uno tiene con su propio yo.
Por supuesto, son caritativas.
Dan de comer al hambriento y visten al mendigo.
Pero sus propias almas se mueren de inanición y están desnudas.
El valor ha desaparecido en nuestra raza.
Tal vez en realidad nunca lo tuvimos."
-El retrato de Dorian Gray