Proviene de una técnica japonesa que se basa en rodear las raíces de las plantas con una mezcla de sustrato especialmente pensado para cada especie y musgo. Este le da los nutrientes necesarios para crecer y ayudan a retener la humedad, además de darle la contención que las raíces necesitan ya que la bola reemplaza a la maceta tradicional. Entre sus facilidades está que nos permiten tener plantas sobre nuestros muebles, usarlas como centro de mesa o con colgantes. Le dan a los ambientes la posibilidad de tener mayor contacto con la naturaleza siendo fino y estético. Son muy fáciles de mantener y el mismo musgo nos permite saber en qué momento necesita agua
El principal cuidado que necesita es el riego, debiendo sumergirla en agua hasta que absorba el agua necesaria, procedimiento que se realiza estimativamente cada 4 o 5 días. Necesitan estar en un lugar iluminado pero no expuestas a la luz directa del sol, y se recomienda no exponerlas a corrientes de aire. Es conveniente colocarlas en lugares templados, con temperaturas entre los 15° y 20° y una humedad relativamente alta. Entre los cuidados más importantes encontramos:
- No exponer al sol directamente
- No apretar la kokedama para escurrir el agua
- Si el ambiente es seco, rociar las hojas con agua
- Sumergir en agua cuando la bola de musgo esta seca
- Cuidado con los gatos, les encanta morder y jugar con la kokedama
- Girar la kokedama sobre su eje para que las hojas no se vuelquen hacia la luz solar
- La kokedama sufre mas por el exceso de agua que por la falta de la misma
- Cortar las hojas secas con cuidado para no lastimar las hojas sanas