14/11/2021
Octubre 2021 / Entrega 22
Faro de la memoria de Rozny
“Lo más difícil fue elegir el paisaje que iba a tener enfrente a la hora de dibujar, también elegir el clima. Fui una tarde y estaba nublado, fue una semana con una seguidilla de días en los que sale el sol y se nubla. Hay una reja de entrada del lado izquierdo y me parecía que estaba muy bueno lo que proponía, una calle que entraba hasta al faro. De repente, cuando estaba sacando una foto, aparecieron unos pibes haciendo una especie de parkour improvisado, como exploradores urbanos. Me quedó esa imagen. Hacía mucho frío, había mucho viento, se me volaba todo, yo había estado en otra cosa durante el día, había llevado para dibujar pero no se podía, sólo saqué esas fotos. Al día siguiente, fui a la mañana, había un solazo y ese lugar ya no me resultaba. Me senté en la loma, más adelante, desde ahí se veía un paisaje completamente distinto, más sosegado, había un caballito y obviamente los chicos ya no estaban. Pero sí se veían mejor los edificios abandonados. Me puse a dibujar. Ese fue el primer día. Al siguiente por suerte tenía sol, estaba distinto el cielo, era celeste las dos veces, pero el tono era otro, hice un mix, pero me incliné por el tono del primero. Cuando estaba cerrando, algo faltaba y volvieron esos chicos.”
Al momento de escribir este texto todavía no hemos visto el resultado, porque así como a lxs suscriptorxs de Tifón les gusta recibir cajas a ciegas, a nosotrxs nos entusiasma la idea de dar pequeños saltos al vacío. Nos quedamos con sus palabras, atentos, y con esa ansiedad feliz, si tal cosa existe, por ver qué dibujó.
“Mis laburos no tienen una perspectiva arquitectónica, las escalas van variando, dependiendo por dónde empiezo, las proporciones se pierden. No son una foto, son dibujos y tienen todas esas cualidades. Me gusta el resultado. Me quedan las sensaciones de ese lugar, realmente me llevó a pensar mucho en el tema de la memoria, en lo que pasaba ahí adentro y también me llevó a preguntarme por qué no insistimos sobre esos edificios abandonados para que se conviertan en otra cosa.”
Gracias, Fabián Iriarte, por la charla y por acercarnos al laburo de