01/05/2026
Cuando mis viejos empezaron con el negocio, yo tenía dos años. Me crié atrás del mostrador, con mis hermanos. Aprendimos desde chiquitos el valor del esfuerzo, la importancia del trabajo y el peso de la perseverancia. Vimos a mi viejo viajar en colectivo al mediodía para ir a buscar mercadería y poder entregarla a la tarde. Vimos a mi mamá acompañarlo, haciendo pata, trabajando a la par. Los vimos arriesgar para crecer. Y vaya que crecieron.
Pero si Lag creció, es por eso. Porque ellos, y nosotros como familia, siempre tiramos para adelante. Y eso que trabajar en familia no es nada fácil… al contrario, creo que es de lo más difícil. Las mesas de domingo, aún hoy, se mezclan con temas de trabajo. Y las caras largas a veces se arrastran durante toda la semana. Pero es lo que elegimos. Y me animo a decir que lo volveríamos a elegir.
Porque haber empezado donde se empezó y estar donde se está hoy no fue fácil. Y si miro para atrás, puedo decir, orgullosa: “pucha, mirá todo lo que se logró”. Lo que lograron ellos, lo que logramos nosotros y, por qué no, lo que logré yo.
Hace poco más de 11 años me puse al frente del negocio, y también estoy orgullosa de todo lo construido. Y aunque haya días en los que uno quiera tirar todo al carajo y desaparecer —porque sí, hay días malos—, soy feliz acá adentro.
Porque así como hay tiempos malos y duros, también los hay hermosos y gratificantes.
Nos deseo a todos poder seguir encontrando desafíos, y que en nuestras vidas no falten las oportunidades. Después, cada uno sabrá cómo aprovecharlas.
Todo esto lo aprendimos desde chicos, y yo se lo debo a mis viejos. A mis papás. A mi compañía de todos los días: mi sostén, mi apoyo, mis rompe quinotos, los que me hacen renegar… y a los que voy a estar siempre, felizmente, agradecida. Aunque nunca se los diga.
Feliz Día del Trabajador a todos: que nunca falte el laburo, el empuje y la familia que esté ahí para bancar en todas. Porque, al final, eso es lo que hace que todo valga la pena.
Con cariño, Lau ❤️
Foto 1: con los viejos
Foto 2: con Malu, que me banca todos los días (y ya es casi de la familia porque le preguntan siempre si es mi hermana 🤣)