10/08/2026
*Todavía no sé muy bien cómo contar esto.*
Ayer una amiga me escribió porque necesitaba resolver un catering para 30 personas esa misma noche.
Yo tenía otros tres servicios para hacer, pero podía ayudarla. Trabajé a toda velocidad, salí a comprar lo que me faltaba y preparé todo para que a las 18 estuviera saliendo en un Uber, como habíamos acordado.
Fue un día de esos en los que una hace, hace y hace, y recién cuando termina se da cuenta de todo lo que hizo.
No vi las noticias. No abrí las redes. No tenía idea de nada.
Hasta hoy.
Y descubrí que ese catering había llegado a El Prado, donde la familia Messi estaba despidiendo a Jorge.
Y sí… *esos tuppers que yo había fotografiado para que me los devolvieran aparecieron en las noticias*.
Todavía estoy procesándolo.
Porque admiro profundamente a Messi, pero lo que más me moviliza de todo esto es otra cosa.
*Yo trabajo pensando que para mí todos son Messi*.
Cada persona que confía en Madeleine está poniendo en mis manos algo que para ella es importante. Un cumpleaños, una celebración, una reunión, un momento especial.
Y por eso cada pedido merece el mismo cuidado, el mismo respeto y el mismo profesionalismo, sin importar quién esté del otro lado.
No trabajé distinto porque no sabía.
Y quizás justamente por eso esto me emociona todavía más.
*Gracias, Ari, por confiar en mí y en Madeleine para un momento tan importante para ustedes.*
Y gracias por recordarme que detrás de cada pedido hay una historia que nosotros todavía no conocemos.
Yo, mientras tanto… sigo sin poder creer que mis tuppers hayan terminado en las noticias. ❤️