27/05/2026
Carnada de editada por 📚
Así arranca la novela:
“Eran cinco, pero se movían como una sola maraña de piernas, brazos y ojos volteados. Atravesaban la cantina embistiendo las paredes rancias de La Paraíso, llenas de grasa y restos de lombrices, a ver si así podían salir, perseguir la luz que se colaba por los buracos de la chapa, despabilarse con el aire nuevo que le sigue a la noche pesada. Cuando el embrollo logró pasar por la puerta y separarse, enderezaron los cuerpos y pisaron la calle. Recién ahí, sosegados, como crecidos del suelo que los sostenía, repararon en la mansedumbre de aquello que los rodeaba: la tierra quebrada, el cielo luminoso, el horizonte divisor”.