10/10/2021
ZENZEI: Actualización del Ochogo fly
Esta mosca nació en plena pandemia, y atravesó numerosas pruebas de materiales y aguas. Desde sus inicios, con la increíble colaboración en paralelo y desde Santiago del Estero de César Neme, pasó del Predator Blend a la pluma, de las panzas de craft fur al palmer chenille, distintos anzuelos y aguas. Mucho hubo que modificar y aprender hasta que el artificial brindó resultados consistentes. La primera versión carecía de estabilidad y buena clavada. Aunque levantaba tarariras y dorados de donde estuvieran, la mordida quedaba demasiado adelante y el pez soltaba la mosca sin pincharse. Cambio de anzuelo y materiales más permeables y ligeros me acercaron a este modelo, que gracias a la predisposición de Jorge Sánchez, pude probar en aguas del Dulce cercano a Atamisqui. La mosca pesca y clava. Sobre una docena de arremetidas, los dorados que tocaron la mosca (ocho) todos fueron clavados y cobrados. El único desprendido, se salió por la falta de rebaba en el anzuelo.
La Zenzei fue bautizada por mi mujer (y llegamos a su nombre porque me hizo aprender a fuerza de prueba y error, filosofía y física, quedarme quieto y pensar, y porque ademàs zigzaguea como enajenada).
Ejerce una notoria tracción sobre los peces cazadores de agua cálida.
Es muy liviana al lance, por los materiales empleados, toma poca agua (aunque rápido) y planea muy bien.
Trabaja en un rango de 0 a 30 cm.
No requiere apurar la recuperación, de hecho puede trabajarse con la sola tensión de la línea.
Es más durable que lo esperado, aunque la terminan destrozando por un tema de atractivo.
Se puede recambiar la lengüeta cuando ésta ha sido deteriorada.
Muy bajo índice de enganches en los palos. Igualmente, la mosca se atasca cuando es lanzada sobre una horquilla, pero da muchas oportunidades de recuperarla aflojando la tensión para dejarla que flote o haciendo un roll suave.
En breve, más reportes.