15/08/2026
Ayer fui con mi esposo a Easy a comprar una luminaria y, cuando estábamos saliendo, vi un quiosco en el que yo trabajaba hace ocho años.
Vi a la chica que estaba ahí, sentada, tomando mates, y pensé:
“Guau… cuánto puede cambiar la vida de una persona cuando empieza a tomar decisiones para crecer.”
Yo podría haber seguido trabajando en un drugstore toda mi vida. Incluso podría estar haciéndolo hoy.
Pero en algún momento empecé a tomar decisiones.
Pero pasan los años y un día mirás para atrás y decís:
“Guau… cuánto crecí.”
Y ahí entendés que no fue una sola gran decisión la que cambió tu vida.
Fueron todas esas pequeñas decisiones que fuiste tomando a lo largo del camino.
Hoy puedo decir: tengo mi casa, tengo mi trabajo, tengo mi proyecto y, sobre todo, sé que todavía puedo crecer muchísimo más.
Y eso es lo que más me emociona.
Porque quizás hoy estás tomando una pequeña decisión que parece insignificante…
pero dentro de ocho años, cuando mires hacia atrás, quizás también puedas decir:
“Guau… mirá todo lo que construí.” 🌱