22/07/2014
Cómo y cuándo cultivar tulipanes
En regiones con inviernos muy fríos se plantan a fines de otoño y florecen a mediados de primavera. En regiones cálidas deben plantarse al comenzar la primavera para florecer apenas iniciado el verano.
Requieren riego moderado, éste no debe ser en exceso, como tampoco permitir que se seque el sustrato.
Necesitan de suelo permeable, el sustrato ideal es un compuesto de tierra fértil y arena, bien suelto, ligeramente alcalino y con buen drenaje para evitar encharcamiento y la consiguiente proliferación de hongos.
Si se desea puede agregarse harina de huesos o algún otro abono orgánico.
Se plantan bien espaciados unos de otros; ya sea en el jardín o en macetas la media general es de 5 cm., es decir que no deben tocarse entre sí.
La profundidad de plantado debe ser 2 o 3 veces superior a la altura del bulbo, NUNCA superar los 10 cm., y SIEMPRE con las raíces hacia abajo.
Pueden quedar a la intemperie hasta que alcancen entre 5 y 10 cm. de altura, luego sí pueden ser llevadas al interior de la casa.
En ambientes frescos la floración se conservará por más tiempo.
Deben recibir sol todo el día, como mínimo 4 horas de luz natural, pero no la exposición directa a los rayos del sol, cuando éste sea muy fuerte, es preferible el de la mañana o el del atardecer.
Una vez florecidos, la temperatura ideal debe rondar entre los 13 ° C y 18 ° C.
Son plantas muy resistentes al frío y a fuertes vientos, lo único que debemos hacer en caso de heladas o escarchas es cuidar que no se congele el sustrato colocando mantillo de corteza de pino en su superficie y cubrir las flores con algún cobertor plástico.
Debemos evitarles corrientes de aire o ambientes muy secos.
Los bulbos plantados en otoño deben permanecer húmedos durante el invierno.
Los bulbos tardan dos años en crecer al tamaño comercial, es decir calibre 11, 12 o superior.
Cómo plantar bulbos de tulipanes en maceta con sustrato:
La maceta a utilizar debe ser lo suficientemente grande como para que estén cómodamente ubicados; individualmente quedan muy bien presentados en maceta circular; en caso de plantar varios en una jardinera, que sea con bastante espacio entre ellos.
Preparar el sustrato.
Ahuecar donde se vaya a ubicar cada bulbo en forma individual, manteniendo las distancias entre sí.
Plantar los bulbos con las raíces hacia abajo.
Tapar con el sustrato bien mullido.
Regar.
Hidroponía o cultivo hidropónico:
Utilizaremos un jarrón o florero (preferentemente de cristal para ver el desarrollo de las raíces), que tenga la boca bastante ancha como para que la cuarta parte inferior del bulbo esté en contacto con el agua.
El agua debe mojar solamente la zona de raíces, y ser cambiada con cierta regularidad, de lo contrario podría ser afectada por hongos y pudrirse el bulbo.
El período de reposo debe ser respetado para todos los bulbos por igual, independientemente del tipo de cultivo, en tierra o hidropónico.
Debe tener buena iluminación natural pero cuidando que no reciba luz solar directa.
Cuidar este cultivo de las corrientes de aire o de la calefacción.