Gabriel Criscuolo

Gabriel Criscuolo doubble en escenas automovilisticaz de riesgo

08/06/2024
07/06/2024

Pintando una mandala....

04/06/2024

Bueno, a veces me da por ser crítico literario y encuentro grandes fallas hasta en algún Premio Nobel, como en el caso puntual de José Saramago, que me embrujo con “Ensayo Sobre la Ceguera”, pero que después me desilusiono con “La Caverna”, que además de ser un poco pesado, quien no haya leído el mito de “La Caverna” de Platón no entenderá mucho, ni el desarrollo ni el final…y no creo que seamos muchos los que la hallamos leído, por fuerza del estudio o por gusto. Tantos como los que van a leer las tres páginas que explican el mito de la caverna, que nunca existió más que en la imaginación de Platón
La alegoría de la caverna pretende poner de manifiesto el estado en que, con respecto a la educación o falta de ella, se halla nuestra naturaleza, es decir, el estado en que se halla la mayoría de los hombres con relación al conocimiento de la verdad o a la ignorancia.

Platón: el mito de la caverna --
Dialogo entre Glaucón y Platon
Ahora, continué, imagínate nuestra naturaleza, por lo que se refiere a la ciencia, y a la ignorancia, mediante la siguiente escena. Imagina unos hombres en una habitación subterránea en forma de caverna con una gran abertura del lado de la luz. Se encuentran en ella desde su niñez, sujetos por cadenas que les inmovilizan las piernas y el cuello, de tal manera que no pueden ni cambiar de sitio ni volver la cabeza, y no ven más que lo que está delante de ellos. La luz les viene de un fuego encendido a una cierta distancia detrás de ellos sobre una eminencia del terreno. Entre ese fuego y los prisioneros, hay un camino elevado, a lo largo del cual debes imaginar un pequeño muro semejante a las barreras que los ilusionistas levantan entre ellos y los espectadores y por encima de las cuales muestran sus prodigios. --Ya lo veo, dijo. --Piensa ahora que a lo largo de este muro unos hombres llevan objetos de todas clases, figuras de hombres y de animales de madera o de piedra, v de mil formas distintas, de manera que aparecen por encima del muro. Y naturalmente entre los hombres que pasan, unos hablan y otros no dicen nada. --Es esta una extraña escena y unos extraños prisioneros, dijo. --Se parecen a nosotros, respondí. Y ante todo, ¿crees que en esta situación verán otra cosa de sí mismos y de los que están a su lado que unas sombras proyectadas por la luz del fuego sobre el fondo de la caverna que está frente a ellos. --No, puesto que se ven forzados a mantener toda su vida la cabeza inmóvil. --¿Y no ocurre lo mismo con los objetos que pasan por detrás de ellos? --Sin duda. --Y si estos hombres pudiesen conversar entre sí, ¿no crees que creerían nombrar a las cosas en sí nombrando las sombras que ven pasar? --Necesariamente. --Y si hubiese un eco que devolviese los sonidos desde el fondo de la prisión, cada vez que hablase uno de los que pasan, ¿no creerían que oyen hablar a la sombra misma que pasa ante sus ojos? --Sí, por Zeus, exclamó. --En resumen, ¿estos prisioneros no atribuirán realidad más que a estas sombras? --Es inevitable. --Supongamos ahora que se les libre de sus cadenas y se les cure de su error; mira lo que resultaría naturalmente de la nueva situación en que vamos a colocarlos. Liberamos a uno de estos prisioneros. Le obligamos a levantarse, a volver la cabeza, a andar y a mirar hacia el lado de la luz: no podrá hacer nada de esto sin sufrir, y el deslumbramiento le impedirá distinguir los objetos cuyas sombras antes veía. Te pregunto qué podrá responder si alguien le dice que hasta entonces sólo había contemplado sombras vanas, pero que ahora, más cerca de la realidad y vuelto hacia objetos más reales, ve con más perfección; y si por último, mostrándole cada objeto a medida que pasa, se le obligase a fuerza de preguntas a decir qué es, ¿no crees que se encontrará en un apuro, y que le parecerá más verdadero lo que veía antes que lo que ahora le muestran? --Sin duda, dijo. --Y si se le obliga a mirar la misma luz, ¿no se le dañarían los ojos? ¿No apartará su mirada de ella para dirigirla a esas sombras que mira sin esfuerzo? ¿No creerá que estas sombras son realmente más visibles que los objetos que le enseñan?2 --Seguramente. --Y si ahora lo arrancamos de su caverna a viva fuerza y lo llevamos por el sendero áspero y escarpado hasta la claridad del sol, ¿esta violencia no provocará sus quejas y su cólera? Y cuando esté ya a pleno sol, deslumbrado por su resplandor, ¿podrá ver alguno de los objetos que llamamos verdaderos? --No podrá, al menos los primeros instantes. --Sus ojos deberán acostumbrarse poco a poco a esta región superior. Lo que más fácilmente verá al principio serán las sombras, después las imágenes de los hombres y de los demás objetos reflejadas en las aguas, y por último los objetos mismos. De ahí dirigirá sus miradas al cielo, y soportará más fácilmente la vista del cielo durante la noche, cuando contemple la luna y las estrellas, que durante el día el sol y su resplandor. --Así lo creo. --Y creo que al fin podrá no sólo ver al sol reflejado en las aguas o en cualquier otra parte, sino contemplarlo a él mismo en su verdadero asiento. --Indudablemente. --Después de esto, poniéndose a pensar, llegará a la conclusión de que el sol produce las estaciones y los años, lo gobierna todo en el mundo visible y es en cierto modo la causa de lo que ellos veían en la caverna. --Es evidente que llegará a esta conclusión siguiendo estos pasos. --Y al acordarse entonces de su primera habitación y de sus conocimientos allí y de sus compañeros de cautiverio, ¿no se sentirá feliz por su cambio y no compadecerá a los otros? Ciertamente. --Y si en su vida anterior hubiese habido honores, alabanzas, recompensas públicas establecidas entre ellos para aquel que observase mejor las sombras a su paso, que recordase mejor en qué orden acostumbran a precederse, a seguirse o a aparecer juntas y que por ello fuese el más hábil en pronosticar su aparición, ¿crees que el hombre de que hablamos sentiría nostalgia de estas distinciones, y envidiaría a los más señalados por sus honores o autoridad entre sus compañeros de cautiverio? ¿.No crees más bien que será como el héroe de Homero y preferirá mil veces no ser más «que un mozo de labranza al servicio de un pobre campesino» y sufrir todos los males posibles antes que volver a su primera ilusión y vivir como vivía? --No dudo que estaría dispuesto a sufrirlo todo antes que vivir como anteriormente. --Imagina ahora que este hombre vuelva a la caverna y se siente en su antiguo lugar. ¿No se le quedarían los ojos como cegados por este paso súbito a la obscuridad? --Sí, no hay duda. --Y si, mientras su vista aún está confusa, antes de que sus ojos se hayan acomodado de nuevo a la obscuridad, tuviese que dar su opinión sobre estas sombras y discutir sobre ellas con sus compañeros que no han abandonado el cautiverio, ¿no les daría que reír? ¿No dirán que por haber subido al exterior ha perdido la vista, y no vale la pena intentar la ascensión? Y si alguien intentase desatarlos y llevarlos allí, ¿no lo matarían, si pudiesen cogerlo y matarlo? --Es muy probable.3 --Ésta es precisamente, mi querido Glaucón, la imagen de nuestra condición. La caverna subterránea es el mundo visible. El fuego que la ilumina, es la luz del sol. Este prisionero que sube a la región superior y contempla sus maravillas, es el alma que se eleva al mundo inteligible. Esto es lo que yo pienso, ya que quieres conocerlo; sólo Dios sabe si es verdad. En todo caso, yo creo que en los últimos límites del mundo inteligible está la idea del bien, que percibimos con dificultad, pero que no podemos contemplar sin concluir que ella es la causa de todo lo bello y bueno que existe. Que en el mundo visible es ella la que produce la luz y el astro de la que procede. Que en el mundo inteligible es ella también la que produce la verdad y la inteligencia. Y por último que es necesario mantener los ojos fijos en esta idea para conducirse con sabiduría, tanto en la vida privada como en la pública. Yo también lo veo de esta manera, dijo, hasta el punto de que puedo seguirte. [. . .] --Por tanto, si todo esto es verdadero, dije yo, hemos de llegar a la conclusión de que la ciencia no se aprende del modo que algunos pretenden. Afirman que pueden hacerla entrar en el alma en donde no está, casi lo mismo que si diesen la vista a unos ojos ciegos. --Así dicen, en efecto, dijo Glaucón. --Ahora bien, lo que hemos dicho supone al contrario que toda alma posee la facultad de aprender, un órgano de la ciencia; y que, como unos ojos que no pudiesen volverse hacia la luz si no girase también el cuerpo entero, el órgano de la inteligencia debe volverse con el alma entera desde la visión de lo que nace hasta la contemplación de lo que es y lo que hay más luminoso en el ser; y a esto hemos llamado el bien, ¿no es así? --Sí. --Todo el arte, continué, consiste pues en buscar la manera más fácil y eficaz con que el alma pueda realizar la conversión que debe hacer. No se trata de darle la facultad de ver, ya la tiene. Pero su órgano no está dirigido en la buena dirección, no mira hacia donde debiera: esto es lo que se debe corregir. --Así parece, dijo Glaucón.

30/05/2024

Ñericompa (compañero)

Tango viejo compañero
De la vida y el sendero
Que a la fuerza hay que pasar

Yo te escucho y me entrevero
Con recuerdos muy fuleros
Y también de los demás.

Con amores vacilantes
Efímeros, inconstantes
Que muy pronto han de acabar.

Y con otros fulgurantes…
Maravillosos instantes
Que también han de pasar.

Pero quedas vos, tango mío
Que en las noches de roció
Me salís a acompañar

Y como un amigo viejo
Me acompañas sin consejos
Que ya nada han de cambiar.

Perdidos en la bruma
Escuchando ese tango
Que otra vez hay que intentar:

“Decime bandoneón
Que tango hay que cantar
Para seguir creyendo en el amor una vez más”.

Gabriel Criscuolo
20/1/22

28/05/2024

A rosa de Hiroshima

Piensen en las crianzas
Mudas telepáticas
Piensen en las chicas
Ciegas inexactas
Piensen en las mujeres
Rotas alteradas
Piensen en las heridas
Como rosas cálidas
Pero no se olviden
De la rosa de la rosa
De la rosa de Hiroshima
La rosa hereditaria
Estúpida e inválida
La rosa con cirrosis
La anti rosa atómica
Sin color y sin perfume
Sin rosa sin nada.

Vinicius de Moraes
1913 -1980
Traducción: Gabriel Criscuolo

25/05/2024

Bueno, por mas vueltas que le de tengo que escribirlo: hace rato deambulan por las redes «sabios» que dicen que ser viejo es bueno, que tenemos esperiencia para pasarla a los demas, que no todos tienen el privilego de llegar hasta donde nosotros llegamos, y que patati y que patatan. Mi**da, ser viejo es una mi**da que aguantamos porque no nos queda otra, y afortunados los que no lo hacen solos, que son la mayoria, los que envejecen solos Y ademas que experiencia vas a pasar si cuando se reune la familia, ya muy de vez en cuando, todo el mundo esta mirando el celular como si fuese la cosa mas importante del mundo, y si hablas nadie te da pelota.Me queres decir donde es placentero levantarse dos o tres veces por noche para mear, jodiendo a quien duerme con vos, si es que domis con alguien, o jodiendote vos solo. Decime donde carajo esta la alegria de tomar pastillas para la presion, contra el colesterol, vitaminas y para dormir....no hablemos de las para cular porque eso paso de moda. No es nada placentero llegar a viejo, pero por suerte yo llgue, me asombro cuando busco a alguien y ya esta «tomuer»...que los pario, quedamos pocos. Entonce no nos engañemos: llegar a viejo es una mi**da, ser viejo y pobre es la peor, porque si tenes guita te tratan como a un pendejo de 20 años. Pero menos mal que llegue hasta aqui, pase por un accidente que me dejo cuatro dias en coma na operacion de auneurisma aortico abdominal, rejodida,y una de prostata que vino de regalo, Tengo 77 y sufro de todos los males menores que sufren los que ya estan casi en los 80. Yo soy viejo y lo asuemo, me tratan bien, me dan la bola necesaria, tengo un techo, y no me falta ni sobra nada, Se podria decir que, de ciertaanera soy feliz, pero de ahi a querer engrupirme que ser viejo es bueno hay un abismo. Que lo crea quien los tiene pero no los quiere asumir, aunque ya no pueda levantar a un nieto, un que ir al almacén, que queda a una cuadra, le cuesta un huevo y la mitad del otro, aunque tenga que levantarse dos o tres veces por noche a mear y las ganas de pintar y escribir ya no estén tan cerca, pero como gritaba «Papillon» subido a una endeble balsa hecha de cocos y en el medio del mar frente a las Guayanas francesas....¡¡¡ Todavia estoy vivo hijos de p**a !!!...

24/03/2020

Desde el 10/12/2019 no tiene un minuto de descanso. Se puso el país al hombro en el peor momento, con todos los conflictos que pudieron pasar.
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