13/12/2023
"Éramos muy pobres, pero yo, me sentía el más rico, pues me llegó desde el cielo un hermoso enjambre de abejas.
Yo no sé si fue el ruido que hice llamándolas o si mi deseo inmenso de tener abejas, hizo que se fijarán en mi y bajarán.
Había una colmena que hacía años estaba abandonada, corrí a buscarla con mis pies y torpeza de niño, con desesperación y ansiedad, comencé a llamar a las abejas.
Los demás, desaparecieron. Con temor se escondieron dentro de las casas...pero yo las esperaba y era como si siempre nos hubiésemos conocido
El aire se lleno de sus zumbidos y en mi cabeza quedó grabado aquel momento por siempre dentro del corazón.
Yo era el ser más rico del mundo aquel día...No importaba nada más!!!
No importaban mis pies descalzos o el frió del invierno, no importaban las goteras del techo de nuestra vieja casa, no importaban nuestras calles de barro, ni mi ropa vieja y parchada o nuestra escuálida comida en invierno...
Desde entonces, no hubo un día en mi vida en que no estuviesen las abejas y siempre me sentí rico."
Texto ©Ecocolmena
Lo que las abejas me enseñaron...