24/03/2019
Cuenta la leyenda , que cuando los abuelos eran jóvenes, un castigo divino cayó sobre tres pueblos. En un momento que nadie sabe precisar, estas aldeas se desvanecieron para los ojos humanos. Una de ellas se extravió por siempre en la meseta de la cordillera, pero la segunda se ocultó sin perderse. Ciertos días del año aparece, en lo alto del cerro Quimal, a clara vista de los observadores. Es entonces cuando pueden verse, envueltas por una luz de fuego, las grandes construcciones pétreas que forjaron la aldea, sus árboles, sus terrazas de cultivo, sus antiguos habitantes. Este pueblo queda así, a la vista, por largo tiempo, hasta que algún curioso intenta subir a tocarlo. En ese instante, vuelve a desaparecer. Extrañamente, la tercera aldea sobrevive."
Es Toconao, que en lengua Kunza significa rincón perdido