14/08/2026
Cuando a veces le voy a llorar a mi mamá por mis problemas, ella siempre me dice: «Yo no sé bien cómo esté el asunto, mi vida, pero en lo que sí te puedo ayudar es con la puerta…».
La primerita vez que le oí decir eso, me quedé bien sacada de onda…
Pero mi mamá me explicó: «En tu vida te puede pasar de todo, pero hay una sola cosa que jamás de los jamases va a pasar: que yo no te abra la puerta…
Así que en el momento que sea, si te cansas, si ya no quieres seguirle a algo, si te dan ganas de mandar todo al chorizo y empezar de cero, si pierdes algo, si te decepcionas, si te enfermas, si te mareas en tu propio tabique, si tienes la razón o no la tienes… y te venga la duda de qué hacer o a dónde ir, tú vente para la casa… Conmigo…
Te prometo no estar de preguntona…
Pero eso sí, te prometo una cama bien acolchonadita, una comidita sabrosa para el cuerpo y para el alma, el gato acurrucado a tu lado y todito lo que te haga falta…».
Amigos, la felicidad es algo re sencillo… Nomás es saber que hay alguien en este mundo que siempre te va a tirar el paro con la puerta…