11/06/2022
Le lit clos.
Un “lit clos” es un mueble medieval típico de la Bretaña francesa cuyo uso perduró hasta el siglo XIX y que cumplía varias funciones a la vez: cama, espacio de almacenamiento, escalera y asiento.
Literalmente, “lit clos” en francés o “qwele kloz” en bretón, se traduce como “cama cerrada” y es un mueble de madera, con forma de armario pero más profundo de lo habitual, elevado sobre cuatro patas y que alberga una cama en su interior. Mide unos 160-170 cm de largo y en una de sus caras tiene un hueco de acceso que puede estar tapado por cortinas, aunque de manera más característica, con puertas abatibles o correderas de forma que queda totalmente cerrado. También puede tener algún panel interior abatible que sirve de mesilla de noche. Delante de él, se dispone un arcón que alberga varias funciones: la de espacio de almacenamiento, ya que en su interior se guardaba tanto la ropa personal como la ropa de cama; la de escalera, para facilitar el acceso a la cama; y la de asiento, convirtiéndose, así, en lugar privilegiado para las visitas.
Los había desde lo más sencillos, con paneles lisos o pintados, a los más elaborados, con maderas nobles talladas o caladas, llegando incluso a ser motivo de orgullo para sus propietarios. Era el mueble más importante de la casa rural bretona, que normalmente estaba compuesta por una sola estancia, por lo que el “lit clos” daba un espacio de intimidad a cada uno de los ocupantes de la vivienda. Se disponían en hilera arrimados a los muros laterales o en el lado opuesto a la chimenea, y existían de una cama o de dos camas dispuestas en forma de litera. Además, al estar completamente cerrado y elevado del suelo (que solía ser de tierra) protegía a sus ocupantes del frío y de la humedad, a la vez que de posibles ataques de animales tanto de la misma granja como salvajes.