09/08/2025
No es la mejor foto de hecho casi nunca salgo por acá.
Pero hoy quiero decirte a ti querido emprendedor que está prohibido rendirse. Aun cuando el camino parezca empedrado, estrecho y sin salida, será tu convicción la única capaz de descifrar los misterios, sobreponerse al cansancio y, finalmente, permitirte observar cómo tu proyecto crece ante la mirada de los incrédulos. Sin embargo, si tiras la toalla antes de que termine el asalto, quizás nunca puedas ver convertida en realidad esa idea a la que has dedicado tantas horas de esfuerzo y noches de desvelo. Por esto, respira profundo y, con la seguridad de quien conoce el potencial de la iniciativa, sigue labrando esa senda que lleva al éxito.
Olvida el vértigo que genera el “fracaso”. Es imposible aprender sin equivocarse. Por eso, tómate el tiempo para fallar y adquirir nuevos conocimientos. Suma la experiencia que no tienen los demás y levántate cada vez más fuerte que la anterior. Comprende que cada una de las ‘cicatrices’ es un peldaño menos y que incluso los más grandes han tenido que vivir hombro a hombro con las equivocaciones. No en vano Michael Jordan afirmaba con orgullo que “he perdido más de nueve mil oportunidades en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. Me han confiado veintiséis veces el tiro ganador y he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y por eso he tenido éxito».
Querido emprendedor, sigue indetenible edificando un mundo nuevo, mientras que en tu mente los pensamientos danzan libres al ritmo de la creatividad, con el único eco de una voz que te recuerda que: está prohibido rendirse.