30/08/2016
I Ching
"Libro de las Mutaciones". Es tanto un libro sapiencial como oracular. Como libro sapiencial nos guía para lograr nuestra armonía con el cambiante fluir de las corrientes universales, adaptándonos -activa o pasivamente, según lo dicte el tiempo dado- a los cambios, las mutaciones del acontecer (Tao = Sentido de la Vida = Ley Natural). "Lo inmutable es la mutación". Como libro oracular, provee un instrumento auxiliar para hallar esta posible armonía; una brújula virtualmente infalible para la orientación correcta. Entre ambos aspectos del libro no hay escisión alguna: es como si la faz sapiencial del libro correspondiera a su energía yang, espiritual, y la oracular a su energía yin, terrenal. Ambas se complementan formando una indisoluble unidad.
En la literatura china se indican cuatro santos como autores del Libro de la Mutaciones: Fu Hi (figura mítica, 4000 a.C.), el rey Wen y el duque de Chou (padre e hijo, aprox. 1150 a.C.) y Kung Tse (Confucio, 551-479 a.C.). La hipótesis actualmente más defendida sostiene que los estratos más antiguos del texto, tal como los conocemos hoy día, tomaron su forma presente en el siglo anterior a Confucio. El I Ching constituyó para Lao Tse (600 a.C.) y Confucio su fuente principal de inspiración. Confucio mismo es el autor de cerca de la mitad del texto interpretativo de los signos que ha llegado a nosotros, siendo él quien instituyó el I Ching como fundamento ético, espiritual, social y filosófico de la cultura china, desde su trabajo como funcionario de Estado.