El Sistema de Falanges consiste en un nuevo orden y trato particular asignado a las falanges de los dedos de las manos y a una nueva distribución de una serie de orificios organizados musical y ergonómicamente sobre un instrumento musical, correspondientes mutuamente y determinantes de una nueva forma física de tales instrumentos musicales, de otra manera de conseguir los sonidos y todo el product
o artístico musical, además, de una nueva técnica de ejecución para el sistema y los instrumentos. El sistema se define por el uso independiente de las falanges de los dedos de las manos, de tal manera que cada falange (proximal, media o distal) cierre o abra un orificio del tubo instrumento musical y así lograr un mayor alcance, en número, de sonidos o notas musicales. El sistema es aplicado a los instrumentos de viento que físicamente son un tubo cilíndrico con orificios que producen, cada uno, un sonido (nota o tono) diferente hasta completar la escala cromática (doce sonidos a intervalos de medio tono) u otro tipo de escala, mas algunos suplidos según el instrumento en que se aplique. La distribución de los orificios-sonidos o notas se hace de acuerdo a las posibilidades tonales que se pretendan como a las ergonómicas, según el instrumento en que se incorpore el sistema, lo cual varía en correspondencia con el tipo de boquilla, embocadura, tamaño, escala musical, cultura etc. El sistema se desenvuelve con estricto apego ergonómico de tal manera que no haya ninguna exigencia anatómica forzosa, pues antes que las manos se subordinen al sistema, éste y su diseño se supeditan a la posición y forma natural de las manos. Para la música occidental en particular el sistema asigna un orificio para cada nota, con lo que permite la ejecución exacta e independiente de cada una de las notas de la escala cromática (12 notas) facilitando el acceso a todo tipo de escalas y tonalidades puras o aleatorias, directa e inmediatamente como también a todos los efectos y ornamentos musicales. El sistema es aplicable a una gran variedad de instrumentos musicales como la flauta, bien sea Quena, Traversa o Dulce, la Gaita costeña, (Costa Atlántica) el Oboe, el Clarinete entre otros. Como es lógico y propio en toda nueva idea, estas nacen y requieren de tiempos indeterminados para desarrollarse, según el alcance y pertinencia particular de sus propiedades respecto a la coyuntura del desarrollo universal. En tal sentido, se infiere que las posibilidades aplicativas de las ideas germinales del sistema son muy amplias en cualquier campo de la ingeniería y que el desarrollo del sistema recién avanza por el campo donde nació y sus primeras aplicaciones como son las Flautas y las Gaitas. Las flautas y las gaitas bajo el sistema de falanges, para la escala cromática occidental de doce sonidos, poseen trece (13) orificios, doce (12) en la parte superior para los dedos opuestos al pulgar y uno (1) en la parte inferior para el pulgar de la mano izquierda, los cuales tienen asignada, cada uno, una nota de la escala cromática o dodecafónica (doce sonidos) con algunos suplidos que se usan como en la mayoría de los instrumentos melódicos para un mejor fraseo, ornamentación y continuidad tímbrica y melódica. Como el número de orificios es mayor al número de dedos, se aplica lo que le da el nombre al sistema, los dedos más hábiles, índice y medio, actúan sobre dos orificios cada uno, un orificio con la falange media y otro con la falange distal, cubriendo así la totalidad de los trece orificios del instrumento.