07/05/2019
Consumo de comida picante inhibe el crecimiento de tumores y reduce la mortalidad
Además de su característico sabor, el picante previene varias enfermedades, es anticancerígeno e incluso ayuda a bajar de peso
En un estudio poblacional de la universidad de Harvard con casi medio millón de personas se pudo comprobar que el consumo frecuente de comida picante, eliminando otros factores como el alcohol o el tabaco, reducía la mortalidad en un 14 por ciento. Esto incluye causas comunes de muerte como el cáncer, enfermedades coronarias y respiratorias.
Precisamente en el tratamiento del cáncer es donde el picante tiene más interés. En un experimento con ratones se comprobó que la capsaicina inhibía el crecimiento de los tumores de cáncer de próstata en un 80 por ciento, sin afectar a las células sanas.
Por otro lado, un laboratorio en la India (cómo no) está un poco más cerca de dilucidar el mecanismo por el que el picante protege contra el cáncer. Al parecer la capsaicina ataca a la membrana de la célula cancerosa. Esto a su vez acelera la apoptosis, o muerte celular programada, que induce la sustitución de estas células defectuosas por otras nuevas.
Según el doctor Ornelas-Paz, de México, no solo es la capsaicina, sino el cóctel de compuestos presentes en los chiles los que producen el efecto. La capsaicina es liposoluble, por lo que añadir grasa a la receta es fundamental para aumentar la absorción.
Por si los efectos protectores del picante no te convencen, se ha comprobado que la capsaicina promueve la pérdida de grasa. En un experimento con personas a quienes se les recortaban las calorías en un 20 por ciento, en igualdad de condiciones, quienes tomaban picante perdieron más grasa. La suplementación consistía en una dosis de 2.56mg de capsaicina, equivalente aproximadamente a un gramo de chile en polvo.
Estos efectos se observan incluso con otros capsinoides, análogos a la capsaicina, como el DHC, que es un conocido termogénico, es decir, que aumenta las calorías consumidas al digerir la comida, aunque este efecto es pequeño. También activa la enzima lipasa hormona-sensible y la comunicación entre adipocitos, ambas cosas necesarias para que liberen los depósitos de grasa. La capsaicina tiene además un efecto antiinflamatorio, que combinado con lo anterior es lo que probablemente promueve la pérdida de grasa.
ASÍ FUNCIONA LA INFLAMACIÓN EN EL CUERPO
Si ya has decidido que tu propósito de año nuevo es darle a la Tabasco, y las enchiladas, la pregunta es ¿cuánto picante hay que comer? El estudio de Harvard indica que entre dos y cinco veces por semana puede tener efectos protectores de la salud. Es un buen comienzo.
¿En qué se basa todo esto?
La capsaicina, cuando se administra por vía oral, ralentiza significativamente el crecimiento de xenoinjertos de cáncer de próstata PC-3, medidos por tamaño y peso.
Recientemente se ha demostrado que la capsaicina, uno de los principales ingredientes picantes del pimiento rojo, induce la apoptosis en muchos tipos de líneas celulares malignas, incluidos el adenocarcinoma de colon, el cáncer de páncreas, el carcinoma hepatocelular, el cáncer de próstata, el cáncer de mama y muchos otros.
En estudios con roedores, las dietas ricas en capsaicina han mostrado efectos favorables en la aterosclerosis, el síndrome metabólico, la diabetes, la obesidad, el hígado graso no alcohólico, la hipertrofia cardíaca, la hipertensión y el riesgo de accidente cerebrovascular.
Fuente:
https://vanguardia.com.mx/articulo/consumo-de-comida-picante-inhibe-el-crecimiento-de-tumores-y-reduce-la-mortalidad