05/08/2023
LA INFLUENCIA Y RESPONSABILIDAD DEL HOMBRE
El hombre desconoce su enorme responsabilidad y capacidad de "influencia", por eso es que debemos tomar protagonismo y ejercer un liderazgo eficaz en nuestros hogares, como cabezas de hogar, ser nosotros los que llevemos a nuestra esposa e hijos a los pies de Jesús, orar por y con ellos y modelar con nuestro ejemplo una vida que refleje luz, amor, justicia integridad, honestidad y devoción al todopoderoso.
Bíblicamente...
¿A quién pedirá cuentas Dios de qué hizo con la familia que le entregó? ¿Quién responderá por los hijos y la mujer que Dios le confío para que los amara y cuidara hasta dar su vida por ellos? Sí, "EL HOMBRE", a falta de un hombre que entienda esto, muchas veces se debe levantar la mujer y ser ella quien tome las riendas, aunque hacen un trabajo extraordinario, la responsabilidad delegada por Dios recaerá siempre sobre los hombres, por eso: Hombre, seamos sabios y entienda que si las cosas están mal en una empresa el peso recae sobre la cabeza de la misma, si las cosas están mal en un hogar es porque usted como hombre está faltando a ejercer con éxito su responsabilidad.
Este es un llamado a que seamos hombres de honor, hombres fuertes, hombres de valor y que como esposos ejerzamos nuestro liderazgo de influencia en nuestras familias y lo hagamos con responsabilidad, compromiso, valentía y mucha determinación.
Esto es solamente una estadística, pero aclaramos que, en muchos hogares, quienes llevan toda la carga espiritual es la mujer, la esposa y madre, quien sirve en la Iglesia, es solo la mujer, quien ora en casa es la mujer, quien es la máxima influencia para sus hijos, es la mujer. Porque muchos hombres no han tomado su papel en serio y no han desempeñado su rol con éxito.
La mujer es influencia, la mujer es inspiración, la mujer puede llevar a los pies de Cristo a su esposo e hijos con gran éxito; pero es el hombre el que debe de posicionarse en su papel de líder, hacer este trabajo como tal y sacarle provecho a su gran capacidad de influencia y su esposa debe ser su ayuda idónea, la que lo apoye y haga equipo con él para que esto pase.
Por eso recordamos que, el hombre tiene que ser el que guía a su familia, el que enseña, el que instruye, el que forma. Tiene que ser él, el máximo ejemplo de protección, provisión, el sacerdote del hogar, quien más ora por su familia, el ejemplo de amor, respeto, servicio, dedicación y lealtad debe primero venir de él.
Recalcamos el versículo clave que insta a todo hombre a portarse como tal.
📌 Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos. (1 Corintios 16:13).
Reflexión escrita por:
–Luis Lovato (FAMILY FIRST).