28/01/2026
La influencia de la luna en las prácticas agrícolas se basa en la observación de cómo sus fases afectan el comportamiento de las plantas. Según la fase lunar, la savia de las plantas se mueve de manera diferente, lo que optimiza el crecimiento o la cosecha según el tipo de cultivo. Durante la luna nueva, se favorecen las raíces; en el cuarto creciente, se potencia el crecimiento de hojas; en la luna llena, se promueven los frutos y la cosecha; y en el cuarto menguante, es ideal para sembrar raíces y podar. Esta práctica ancestral mejora la eficiencia en el huerto, alineando las tareas agrícolas con los ritmos naturales de la luna.