10/09/2026
La Inteligencia Artificial es muy útil y por eso está entrando en tantos aspectos de nuestro día a día.
Pero reconozco que tengo sentimientos encontrados con estas herramientas.
Nos sirve para inspirarnos, buscar información, crear imágenes y ahorrar muchísimo tiempo. Incluso los profesionales la utilizamos y, bien usada, es genial porque complementa nuestros conocimientos y nuestra experiencia.
Y ahí está precisamente la clave: complementa la inteligencia, la experiencia y la empatía humana. No las sustituye.
La imagen de esta publicación es un buen ejemplo. La mitad derecha es una fotografía real de uno de nuestros ramos. Para crear la mitad izquierda utilizamos Inteligencia Artificial y le pedimos expresamente que respetara el ramo al 100 %. El ramo sigue siendo el nuestro; la IA ha transformado el entorno y ha aumentado el brillo y la intensidad de la imagen.
Pero también estamos viendo la otra cara de esta tecnología: clientes que llegan con imágenes generadas por IA como referencia. Y ahí debemos tener cuidado. Una imagen puede ser preciosa y parecer completamente real aunque muestre flores, colores, tamaños o combinaciones que no existen o que no podemos reproducir exactamente con flor natural.
Por eso, lo mejor sigue siendo explicarle a un profesional qué necesitas y para qué, y dejarte aconsejar. No tenemos por qué saber de todo ni renunciar a la recomendación humana por buscar todas las respuestas por nuestra cuenta.
Y nosotras también vamos a aprovechar un poquito más esta tecnología.
A partir de ahora tenemos un agente de Inteligencia Artificial atendiendo nuestro WhatsApp para ayudarnos a recoger los pedidos más sencillos.
Nos ayudará a recopilar los datos necesarios y agilizar el proceso. Si la consulta se complica o necesita nuestra intervención, nos avisará para que continuemos nosotras la conversación. Y si prefieres hablar directamente con nosotras, siempre puedes llamarnos.
La IA nos ayuda a ganar tiempo. El criterio, la experiencia y las flores siguen siendo cosa nuestra. 🌿