26/09/2026
Para este dormitorio en un entorno rural, queríamos recoger la inspiración de la montaña sin recurrir a lo más evidente. La madera y los textiles tienen el mismo peso, está presente en el banco, la cómoda y el cabecero, mientras que los beiges y los tonos caldero aportan calidez.
El beige de los muebles tiene un matiz ligeramente verdoso. Apenas se percibe, pero hace que combine especialmente bien con el resto de colores. En las cortinas elegimos un tejido de hilo grueso, con textura de yute, y barras de latón envejecido. El cabecero lleva un enmarcado tapizado en espiga color caldero.
La referencia a la montaña llega a través del banco, que reúne los tonos y las texturas que aparecen en toda la habitación. Así, cada pieza tiene su lugar y el conjunto se siente acogedor y natural. El cuadro con motivos de flor de almendro, elegido por los clientes, hace que todo encaje y da al dormitorio un carácter muy suyo.