04/09/2026
20 cm de puro filo, ya pasaba la prueba de afilado del papel antes de afilarlo. Horas de dedicación para dejarlo lo más fino posible antes de meterme con las piedras. Un vaciado con la lijadora muy cuidadoso para no arruinar el borde de filo y por último lijado a mano.
Lo que lo hace más especial está más abajo de la hoja, primero una pátina que descubrí por error cubre el cobre que hace que el cuchillo esté en perfecto equilibrio. Más abajo dos setas del género psilocibe cubensis decoran el pomo, todo un reto mantener la geometría del mango sin dañarlas.
A la madera que es de chopo tuve que darle una capa de cianocrilato para impermeabilizarla.