05/08/2026
Hoy queremos compartir algo que nos ha entristecido profundamente.
El pasado sábado por la noche han destrozado el rótulo luminoso de nuestro negocio.
No era un cartel cualquiera. Era un neón original de los años 80, una pieza única que nos ha acompañado durante décadas y que formaba parte de la historia y la identidad de nuestra administración. No solo han roto un rótulo; han destruido un pedazo de nuestra historia.
Cada mejora, cada inversión y cada detalle de un pequeño comercio son fruto de muchas horas de trabajo, esfuerzo e ilusión. Ver cómo, en unos segundos, alguien puede destruir algo que ha permanecido con nosotros durante más de cuarenta años duele profundamente.
Sabemos que la gente quiere disfrutar de la noche, y nos parece estupendo. Pero la diversión de unos nunca debería convertirse en el problema de otros. Divertirse y respetar el trabajo ajeno son perfectamente compatibles.
Además, no fuimos los únicos afectados. El establecimiento de al lado también sufrió daños en su terraza.