15/05/2020
𝑵𝒐 𝒕𝒆 𝒐𝒍𝒗𝒊𝒅𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒄𝒐𝒎𝒑𝒂𝒓𝒂𝒓
No existe un sustituto a probar un buen montón de violines y elegir el que te guste a la hora de encontrar un violín a tu gusto. Dos o tres violines de la misma marca y modelo pueden parecer y sonar muy diferentes. Los violines simplemente no son homogéneos: Están hechos de madera, no de plástico ni de metal. Están hechos por personas, no por máquinas. El mismo violín sonará diferente dependiendo de las cuerdas, los accesorios, el montaje, el arco utilizado, el intérprete, ¡incluso el clima!
Esta variabilidad no es necesariamente un inconveniente. No te sorprendas si el que te gusta no es el más caro. Un instrumento barato puede estar hecho de una madera mejor que la esperada. O un trabajo importante, como el abovedado o los espesores, podrían haber sido realizados por un fabricante particularmente talentoso. Un instrumento de gama media, por otro lado, puede utilizar componentes más caros, pero no mejores, y no mostrar una mano de obra significativamente mejor o mayor atención al montaje.
En ocasiones acompañarte de alguien que toque los violines que te gustan para que puedas escuchar el sonido desde la perspectiva del público, puede ser muy diferente. Además, intenta hacer una prueba a ciegas: cierra los ojos y escucha sin saber lo que estás escuchando. Te sorprenderá lo influenciados que estamos por el precio y la apariencia. En muchas pruebas a ciegas, cuando tenía los ojos vendados, entre compañeros no podíamos clasificar sistemáticamente los instrumentos por precio, y a veces hacía comentarios muy diferentes sobre el mismo instrumento que cuando lo veía.
𝑬𝒗𝒂𝒍𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒆𝒍 𝒔𝒐𝒏𝒊𝒅
Algunas cualidades pueden ser evaluadas objetivamente. Otras son puramente subjetivas. Intenta no clasificar únicamente los instrumentos en base a los méritos objetivos, y luego seleccione en base al sonido.
-Escuchen la uniformidad del tono de una cuerda a otra y arriba y abajo del mástil, en todas las posiciones. Trata de escuchar las notas que suenan muertas o las cuerdas que tienen un timbre diferente a las otras. En muchos de los instrumentos de estudio, la cuerda Mi es significativamente más brillante que las otras. Pregunta al dependiente, si no estás seguro, si esto puede ser ajustado o si una marca diferente de cuerda podría sonar mejor.
-¿"Habla" fácilmente, o le cuesta sacar el tono?
-Comprueba su proyección. ¿Por qué tocar si nadie puede oírte? Un instrumento que suena un poco brillante puede ser algo desagradable al oído, pero se proyectará mejor y suena mejor a distancia.
-Pruebe su registro, versatilidad y respuesta. ¿Cómo responde a mayor y menor potencia de arco?
El sonido es difícil de describir con palabras, de hecho la mayoría vienen prestadas de otros sentidos que no son el oído. Aquí hay algunas palabras que se usan comúnmente para describir el sonido de los violines (pídele al vendedor que te explique su definición de esos términos si los usa): cálido, oscuro, brillante, chispeante, cuadrado, hueco, chillón, nervioso, suave, fino, gordo, rico, complejo, potente, asordinado, lata, rápido, ronco…
𝑭𝒊𝒏𝒂𝒏𝒛𝒂𝒔
Está bien pagar más por un mejor sonido. Con los buenos violines, las diferencias de sonido son pequeñas, pero caras.
Si puedes permitírtelo, considera el valor de reventa. Es más fácil revender un violín de 2.500 euros que uno de 500. Un violín básico a precio de ganga puede tener una buena relación calidad precio, pero el instrumento de mayor calidad con alguna característica hecha a mano, con papeles y certificados, lo harán mejor opción a la hora de venderlo.
No estás perdiendo valor. Siempre podrás recuperar tu inversión.
𝑬𝒍 𝒇𝒂𝒄𝒕𝒐𝒓 𝒂𝒓𝒄𝒐
Si no tienes un arco, o no estás satisfecho con el que tienes, incluye uno en tu presupuesto total. Un arco de buena calidad será mucho más gratificante de tocar, ayudará a tu desarrollo como músico y sacará el máximo provecho de un instrumento menos costoso.