03/08/2026
Hay lugares que nunca se olvidan.
Aquí empezó un sueño.
Cuando levanté la persiana por primera vez, no sabía cuántas historias iba a vivir entre estas paredes. Solo sabía que quería dedicarme a lo que más quiero: las flores.
Con el paso de los años, este pequeño rincón dejó de ser solo una floristería. Se convirtió en un lugar de encuentros, de abrazos, de celebraciones, de despedidas y de momentos que merecían un ramo para decir lo que las palabras no alcanzaban.
Aquí he visto crecer familias, he conocido a vecinos que hoy ya son amigos y también a personas que llegaban desde otros lugares porque alguien les habló de Crisálida.
Hoy cierro esta puerta por última vez.
Y, aunque decir adiós siempre emociona, también sé que crecer significa aceptar nuevos retos. Significa confiar en que los sueños también necesitan más espacio para seguir floreciendo.
No me voy lejos. Solo unos pasos más allá, a un local más grande, donde seguiré haciendo lo mismo que el primer día: poner el corazón en cada ramo y acompañaros en los momentos importantes de vuestra vida.
Gracias por haber llenado este lugar de tantas historias.
Ahora toca abrir una nueva puerta.
Y no puedo esperar a escribirmos juntos el siguiente capítulo.
Nos vemos muy cerquita.
Con todo mi cariño,
Yadi 🌿💐