13/09/2013
Algo muy habitual es que la luz de la se funda… Y se quede tal cual. Aunque probablemente a nadie se le ocurra llamar al técnico para cambiarla, lo normal es que se deje sin sustituir y por lo tanto no tengamos luz en la nevera cuando la abrimos. Para cambiarla, desenchufad la nevera o desconectad el interruptor general de corriente de la cocina (o de la casa). Retirad la pantalla de plástico que la cubre y sacad la bombilla, que suele ir conectada a rosca. Para ahorrar energía os recomiendo que la cambiéis por una lámpara de 0,8 W, que sustituirá a la bombilla de 15 W que suelen llevar los frigoríficos estándar.
Fuente: Decorablog