30/08/2026
𝗦𝗲𝗮𝗻 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗲𝗹 𝗖𝗼𝘆𝗼𝘁𝗲…
Que a pesar de fallar una y otra vez, volver a empezar nunca deje de ser una opción.
El Coyote se estrella, cae, explota, se equivoca de estrategia y termina con el plan hecho pedazos… pero al día siguiente vuelve a intentarlo.
Y quizá esa sea su verdadera virtud: no es que nunca falle, es que nunca permite que un fracaso sea el final de la historia.
A veces vamos a correr detrás de algo y no lo vamos a alcanzar.
A veces vamos a confiar en el plan equivocado.
A veces vamos a caer tan fuerte que vamos a pensar que ya no vale la pena levantarnos.
Pero levántate.
Cambia la estrategia.
Aprende.
Vuelve a intentarlo.
Porque quizá el problema no es que hayas fallado demasiadas veces.
Quizá todavía no has llegado al capítulo donde lo consigues.
Sean como el Coyote.
Terco con el objetivo, flexible con el camino.