17/08/2026
Cuando el juego no viene con instrucciones.
Una piedra. Un palo. Unas conchas marinas.
Nada sugiere el siguiente paso. Nadie ha decidido ya qué es esto y qué será. Y ahí, justo en ese silencio no interferido, ocurre algo que llevamos siglos llamando infancia, y que en realidad es libertad pura.
Vivimos rodeados de caminos trazados. El algoritmo elige el siguiente vídeo a ver. La inteligencia artificial completa la frase antes de que termines de pensarla. Todo llega resuelto, indicado, más rápido que nuestro propio deseo de crear.
Y sin embargo ¡menos mal! hay un lugar donde nada de eso es suficiente. Donde nadie propone, nadie completa, nadie decide por nosotros. Ese lugar tiene nombre: JUEGO.
El juego libre nos ofrece mucho y a cambio, es verdad, exige. Demanda. Requiere que aparezcamos, que nos dejemos llevar con lo que tenemos y con lo que se nos ocurra, con lo que aún no existe, hasta que ¡lo inventamos!.
No se estimula la creatividad. Se desprotege o se defiende.
Yo, una vez más, elijo el juego. 🌿
📸: “es un trono, con pasarela y reliquias” así me lo han contado tres niños increíbles en la playa.