25/10/2024
A veces, sonreír se convierte en un acto de educación, pues la mejor manera de responder a una sonrisa ajena es con otra sonrisa, y eso es lo que he hecho con la vida: me ha mirado a los ojos y me ha sonreído. Vivirla es un camino que todos recorremos, aunque nadie conoce realmente lo que sucederá más adelante. Hoy puedo agradecerte, porque en la incertidumbre, en las dudas y en las inseguridades, te revelas con plenitud. Gracias, vida, por presentarte como lo has hecho; nunca dejaré de disfrutarte.