14/03/2022
5 rutinas básicas y rápidas para el Cuidado Masculino
- Afeitado: Lo ideal es usar agua caliente antes de la crema, espuma o gel de afeitado o afeitarse después de ducharse, para que el poro esté abierto y cueste menos. Para reblandecer el vello hay cremas especiales a base de ácidos grasos, lanolina Y parafina. Cuando se hace en seco o con máquina es preferible aplicar lociones de alto contenido alcohólico o emulsión acuosa para calmar la agresión de la cuchilla, con efecto calmante e hidratante. También debemos prestar especial atención a las maquinillas, que sean de calidad, con varias hojas y banda lubricante para que la cuchilla deslice mejor. Cuando la banda empiece a atenuar su color, es momento de cambiarla.
- Foliculitis: Bastante común entre los hombres, es la inflamación del folículo piloso que se infecta y produce pequeños granos rojos, sobre todo, en la zona del cuello. Se produce porque el pelo se queda enquistado en la piel, pero sigue creciendo dentro de ella, produciendo esa infección. Existen productos específicos para prevenirlos y tratarlos, como espumas y geles de afeitar para pieles sensibles y productos exfoliantes para hacer más fino el estrato córneo, que es la capa más externa y superficial de la piel.
- Cuidados faciales: Existen cuidados polivalentes, efecto 24 horas, que, en una misma crema y un único gesto, preferentemente por las mañanas, permiten hidratar la piel y protegerla, manteniendo el efecto durante todo el día. Muchas llevan, además, protector solar y filtros contra rayos UVA y UVB.
- Hidratación corporal: Tras la ducha, se recomienda utilizar loción hidratante corporal para piel normal de rápida absorción. Suelen ser cremas bastante fluidas, que hidratan la piel y no dejan ‘huella’ para poder vestirse a continuación.
- Cuidados para el pelo: La piel del cuero cabelludo también es muy importante para los hombres y para prevenir la aparición de caspa y otros problemas que pueden derivar en la tan temida caída del cabello. Existen en el mercado diferentes tipos para cada tipo de cabello: graso, seco, fino, anti-caspa, teñido...
Debemos aplicar poca cantidad, lavar bien, masajear el cuero cabelludo para activar la circulación y enjuagar abundantemente para aclarar bien el cabello. Es mejor hacerlo con agua tibia porque el agua caliente abre los poros y facilita la caída del cabello.