14/04/2026
Cada detalle cuenta. La experiencia del cliente al recibir su pedido es muy importante, si no la que más importa. Por muy bueno o bonito que sea el producto, si no está presentado a nivel correspondiente, perderá de valor.
Os imagináis gastar 1 millón de euros en un Rolls-Royce y a la hora de recibirlo, te dicen fríamente "Toma las llaves y firma aquí. Chao".
Por eso cuando estaba realizando el pedido, estaba pensando como presentarlo al cliente, pero completamente distinto a lo que hace los demás. Entonces empecé a mirar videos de la gente que abre sus paquetes de marcas lujosas, como Bvlgari o Hermes. De ellos saque la idea de un conjunto de cajas y una bolsa donde esté el producto.
Pero ahora viene lo más difícil, ¿cómo destacar de los demás? ¿Qué hago yo que no hacen estos gigantes de moda?
En este momento se me encendió la bombilla..."¡Madera! Voy a usar madera". Nadie la usa, ni ellos ni 99% de los artesanos que vemos en redes.
También cuando se me ocurrió hacer las cajas de madera, me acorde como Patek Philippe, que presenta sus relojes en una caja de madera oscura pulida con el logo Beige claro.
Con esto ya tenía claro el conjunto de cajas, material y el acabado. Pero ahora lo que no me gustaba, sería usar las típicas bolsas donde va el producto. Son demasiado genéricas y no se ajustan al producto. O demasiado grandes, o la calidad es dudosa.
Es cuando me acorde que tenía cuero de cerdo que es muy flexible y la parte de carne es muy delicada. Entonces decidí hacer yo mismo mis bolsas, a medida y que encajen perfectamente al producto y su caja.
Os presento el resultado, una experiencia que va a trascender a todos futuros pedidos y cada cliente podrá experimentar.
Y no me trae más orgullo y felicidad, que un cliente al que falten palabras.