21/07/2025
Las abejas son capaces de agitar sus alas entre 200 y 450 veces por segundo, y este aleteo no solo les permite volar, sino que también desempeña un papel crucial en la regulación de la temperatura dentro de la colmena, la cual debe mantenerse entre 35 °C y 37 °C.
Según el estudio titulado “La regulación conductual de la sed, la recolección de agua y el almacenamiento de agua en las colonias de abejas melíferas”, cuando la colmena enfrenta altas temperaturas, un grupo específico de abejas activa un proceso especial. En lugar de recolectar polen, estas abejas traen agua para enfriar la colonia. Algunas se quedan en la colmena para cuidar a las crías, otras se dedican a aumentar el flujo de aire, y algunas se aventuran en busca de fuentes de agua, almacenando el líquido en una parte expandible de su intestino. Al regresar a la colmena, regurgitan el agua, que es absorbida por sus compañeras y luego es rociada en el interior, lo que permite que la colonia se enfríe a través del proceso de evaporación.